Una carretera de lágrimas y amor: La emotiva despedida del transporte a Oti

Tiempo de lectura: 4 min.

Una comitiva de 34 camiones acompañó a la querida Oti en su último viaje, en un silencio solo roto por el aplauso final y el sonido de las bocinas en su honor.

El sector del transporte español detuvo por un día sus rutas para congregarse en Burgos. El motivo era uno solo, pero de los que pesan en el alma: despedir a Oti.

En el Tanatorio San José, compañeros, amigos y familiares dijeron adiós a una mujer que dejó una huella imborrable en la carretera, y lo hicieron con el lenguaje que mejor entienden: el de los camiones y la camaradería.

La gente se reúne frente al Tanatorio San José Burgos, donde hay camiones y varios vehículos aparcados en las inmediaciones. Se ve una pancarta de "Vuela alto Coco", en honor a uno de los Jóvenes del Camión.

La noticia de su partida había conmocionado a toda la profesión, y la respuesta no se hizo esperar. Desde primera hora, el tanatorio se vio rodeado de un sentimiento de pérdida y cariño. Pancartas con mensajes de despedida colocadas en las lunas de los camiones y lazos negros fueron el primer gesto visible de un dolor compartido. En los vehículos de Manuel Colmentino y Manu Maza, una frase lo resumía todo: «Vuela alto, Coco».

El último desfile: Silencio, respeto y un aplauso al corazón

Frente al tanatorio, custodiando el recuerdo de su dueña, se situó su fiel compañero de viaje: su Scania, al que cariñosamente llamaba «su chatarrica». Allí estuvo expuesto todo el día, con una pancarta con el cuento infantil “Un sueño sobre ruedas”, que narra la historia de su vida y que puede adquirirse con fines benéficos en Amazon.

Un camión blanco con una gran pancarta de "Vuela alto Coco" sobre una causa benéfica está aparcado en una calle junto a coches y árboles, apoyado por los Jóvenes del Camión.

Pero el momento más sobrecogedor llegó con el desfile. Una imponente comitiva de 34 camiones, llegados desde todos los rincones de España (Madrid, Barcelona, Asturias, Cantabria, Logroño…), se puso en marcha. A la cabeza, el Iveco gris que ella misma conducía, pilotado en esta ocasión por su jefe, Manuel Colmentino, y seguido por Manu Maza. Tras ellos, la flota de Colmentino y una larga fila de amigos de profesión.

El recorrido, desde una calle cercana al polígono hasta el tanatorio, se realizó en el más estricto y respetuoso silencio. Los gigantes de la carretera pasaron frente al tanatorio al ralentí, en un murmullo diésel que era todo un homenaje. No hubo bocinas, ni ruido. Solo el peso de la emoción. Fue al pasar el último camión cuando el silencio se quebró con el estallido de un sentido y prolongado aplauso por parte de familiares y amigos, un agradecimiento desde el corazón a tan sublime muestra de respeto.

El adiós final: Las bocinas por Oti

Los camiones volvieron a su punto de partida, formando un pasillo para que pasara, por última vez, el camión de Oti. Entonces, y solo entonces, el silencio se rompió con el sonido que define su mundo. Las bocinas de todos los camiones sonaron al unísono, en un potente y emotivo tributo de ida y vuelta, llenando el aire de un último saludo para su compañera.

Como nos relata Rubén Sánchez, de los Jóvenes del Camión, tras este simbólico momento, todos se acercaron al tanatorio para dar su último adiós. Sobre las 18:00 horas, Oti fue incinerada, llevándose consigo el cariño de un gremio entero.

Las redes sociales se han volcado con su memoria, demostrando lo querida que era tanto dentro como fuera del sector. El vacío que deja es inmenso. Un sentimiento que se vio reflejado en la infinidad de coronas y ramos de flores que recibió, un mar de colores y mensajes de despedida de amigos, compañeros y gente del sector que nunca la olvidará.

Descanse en paz, Oti.

Un buceador explora el fondo marino cerca de un iceberg, lo que pone de manifiesto que siempre hay más por descubrir bajo la superficie de lo que se ve desde arriba: perfecto para tu banner A, posición 01 en la versión de escritorio.
Advertisement
Advertisement
Un camión Volvo con el motor suspendido aparece en un entorno oscuro, en el banner A, posición 01. El texto dice: «Volvo Trucks. Driving Progress». Ideal para pantallas de ordenador.
Revista de camiones: «Suscríbete a nuestra revista. 1 año, 16 €». Destaca en la posición 02 para ordenador de sobremesa con la portada amarilla de CAMIÓN y nuestro exclusivo banner A.
Un buceador explora el fondo marino cerca de un iceberg, lo que pone de manifiesto que siempre hay más por descubrir bajo la superficie de lo que se ve desde arriba: perfecto para tu banner A, posición 01 en la versión de escritorio.
En el banner B aparece un camión Volvo con los faros encendidos junto a un motor suspendido, con la inscripción «VOLVO» en la parte inferior izquierda.
Más entradas de Actualidad