Comenzamos la semana de la peor de las maneras posibles al enterarnos del fallecimiento de Avelino Gil, una persona que no concebía su vida de otra manera que no fuera encima del camión y que así ha mantenido ese espíritu hasta el final.
Nos quedamos con la alegría, la simpatía y la energía que desprendía y que comprobamos en el reportaje que le hicimos ahora hace tres años. Desde nuestra revista lo queremos recordar y con el más profundo respeto os dejamos con ese reportaje del que tan buen rollo nos transmitió.
Parece que fue ayer, pero la vida sigue. A todos sus familiares y amigos les mandamos nuestro más sentido pésame. Descansen en paz.



