El día sostenible de Scania, en Södertälje (Suecia), sirvió para que la marca exhibiera sus avances en la tecnología de conducción autónoma en camiones. Técnicos e ingenieros de la firma departieron con un grupo de periodistas europeos para explicar los avances que el fabricante sueco está llevando a cabo en transporte sostenible.
Además del uso de combustibles alternativos al gasoil, como el etanol o el biodiésel, o la apuesta decidida por los motores eléctricos, el futuro que dibuja Scania pasa inevitablemente por una gestión del transporte más inteligente y seguro, y eso significa vehículos interconectados digitalmente y capaces de circular de manera autónoma, controlados desde un centro de control. Pese a que pueda sonar a ciencia ficción, los técnicos aseguran que los sistemas de transporte autónomo ya pueden funcionar en entornos aislados, sin tráfico, como en el caso de las explotaciones mineras.
“El cambio climático es un problema global –comentó el director de la división de transporte sostenible, Magnus Höglund–. Por ello, es inevitable realizar cambios. Las alternativas pasan por la eficacia energética, la electrificación, los combustibles alternativos y un transporte inteligente y seguro, con una mejora de la gestión de la logística y de los flujos de trabajo”.
Para dar buena cuenta de los avances de la compañía en este último aspecto, Scania efectuó una exhibición en un circuito al aire libre. Dos vehículos con sistema de conducción autónoma, un pequeño centro de control y varias pistas forestales sirvieron para explicar al grupo de periodistas el futuro que imagina la compañía escandinava. Las dos bañeras estaban asistidas por dos conductores de seguridad, pero su funcionamiento era totalmente autónomo. Gracias al GPS, el radar de corto y largo alcance, varios sensores de inercia y velocidad, una cámara de visión estereoscópica y una unidad de control que recopila toda la información del entorno y la procesa para tomar decisiones, ambos vehículos cargaban en un punto y descargaban en otro sin necesidad de ser manejados por la mano humana.
¿Es este el futuro del transporte? La respuesta que da Scania es que, de momento, no esperan que los vehículos de conducción autónoma se
conviertan en algo habitual en las carreteras en un futuro cercano, pero reconoce que, en entornos en los que no se tenga que afrontar tráfico, este tipo de vehículo tiene muchas papeletas para hacerse un hueco. Se busca sostenibilidad y eficacia, y este sistema cumple con ambas. “Los vehículos autónomos reducen emisiones, aumentan la seguridad y disminuyen costes –aseguró Höglund–. Un camión autónomo nunca conduce demasiado rápido ni de forma agresiva y rara vez necesita descansar, lo que aumenta la disponibilidad”.
El sistema de Scania exhibido en Södertälje se adapta perfectamente al trabajo en explotaciones mineras en las que los vehículos trabajan por circuitos predeterminados, o en zonas portuarias transportando contenedores. Existe el potencial y es posible que se conviertan en alternativa. Si el mismo modelo se puede aplicar al transporte en carretera, ya es otra historia.






















