Los autónomos que cuentan con una furgoneta pequeña como herramienta de trabajo se enfrentan, tarde o temprano, con la misma duda: ¿vale la pena comprar un vehículo de mayor volumen para esos transportes puntuales de mayor envergadura o sigo con la furgo pequeña y ya me apañaré como pueda cuando toque una carga larga? Difícil elección. La ley permite transportar con las puertas traseras abiertas una carga indivisible
siempre que esta esté debidamente señalizada y no sobresalga una determinada distancia. Cierto. Pero cuando uno busca comodidad, no hay nada como abrir el portón, soltar la carga dentro, cerrar y olvidarse. ¿Tamaño o maniobrabilidad? ¿Ahorro o comodidad de transporte? ¿Y si solo necesito un vano de carga más grande de manera puntual? El sistema maxvan de la firma Snovit llega al mercado para disipar estas dudas. La furgo se hace extensible.
Se trata de un sistema de ampliación de carga formado por un kit de adaptación que va anclado al chasis del vehículo (diferente según modelo) y una plataforma universal. El kit viene con las herramientas y las instrucciones necesarias para que el propio usuario pueda montarlo. Una vez anclado al chasis, solo queda abrir las puertas traseras, montar la estructura, cubrirla con la lona y fijar la plataforma trasera. Listo. A través de cinchas de alta seguridad se consigue que las puertas, la estructura y la plataforma (de aluminio anodizado) sean un único cuerpo y que el
movimiento actúe de manera uniforme. Según los responsables de Snovit, una vez anclado el kit de adaptación, el montaje y desmontaje de la ampliación del vano no lleva más de 5 minutos. Además, una vez recogido, el paquete no ocupa más de 12 cm de grosor, por lo que es fácil de estibar en el maletero de la furgoneta o en cualquier desván.
Los estudios de los desarrolladores de Snovit aseguran que el maxvan proporciona un aumento medio del 66 % del volumen de carga de la furgoneta y del 49 % en la longitud (dependiendo del fabricante del vehículo). Los requisitos son mínimos: disponer de una conexión eléctrica de 13 pins para las luces. Nada más. Se adapta a todos los modelos de furgonetas del tipo N1 del mercado (vehículos de masa máxima no superior a 3,5 toneladas, diseñados y fabricados para el transporte de mercancías), no requiere homologación, no es necesario ningún trámite ni registro para su utilización y cumple con todos los requisitos legales marcados por Industria.
Diseñado para el autónomo
Visitamos la sede central de Snovit en Egüés, Navarra, para conocer de cerca tanto el producto como a sus responsables. Daniel Ojer es el gerente de Snovit, una empresa familiar con 35 años de experiencia como fabricantes de accesorios para el automóvil y presencia en 21 países.
Ojer explica que la empresa trabaja constantemente en el desarrollo de nuevas ideas para ampliar su catálogo de accesorios. Ideas que, en muchas ocasiones, hay que salir a buscarlas a ferias de innovación o tratando con inventores. Precisamente así es como dieron con el primer boceto de lo que más tarde se convertiría en el maxvan. “Durante el desarrollo de un proyecto apareció un inventor navarro con esta idea y nos gustó –cuenta Ojer–. Hablamos de legalidad, llegamos a un acuerdo y compramos la patente. A partir de ahí empezamos a desarrollarla, a mejorarla y a adaptarla, sobre todo para conseguir hacerla modulable, pensando tanto en el cliente final como en el distribuidor”.
Han pasado tres años desde que dieron con la idea. Un período de intenso trabajo en estas
instalaciones, tanto en el desarrollo del sistema como en la investigación exhaustiva de todos los flecos legales. Hoy el maxvan es ya una realidad que está dando los primeros pasos con el lanzamiento de las primeras 500 unidades. “Para nosotros es una apuesta de futuro, además de una solución novedosa hecha por y para el autónomo”. Y es que, pese a que la aplicación puede ser también atractiva para actividades de ocio como el camping o el surf, es el pequeño profesional quien más puede beneficiarse del maxvan. “Buscábamos una solución que fuera más práctica que el transporte en baca, cofre o remolques –comentó el gerente–. Algo que te evitara tener que comprarte una furgoneta grande solo para hacer viajes puntuales con cargas largas. Con el maxvan de esta manera te ahorras dinero: menos impuestos, menos gasolina, menos coste de seguro… y conservas la maniobrabilidad”. La furgo extensible ya está aquí.












