Bourg-en-Bresse se ha convertido en el taller especializado en la transformación de vehículos usados de Renault Trucks. Allí, el constructor galo adapta el 10 % del montante de vehículos usados llegados de distintos puntos de venta certificados como Used Trucks.
En su mayoría, procedentes de la finalización de contratos de leasing y con unos requisitos concretos, como por ejemplo no superar los cinco años de antigüedad. No en vano, esta readaptación para una segunda vida, bien distinta, ha sido desarrollada desde el seno del Grupo Renault Trucks, del que se pretende lograr un proceso industrializado, que asegure una estandarización en el mismo y en la calidad del vehículo transformado.
Para ello, en los últimos años, ya se ha tenido en cuenta esta premisa en la fabricación de los vehículos nuevos y en las piezas, con la oferta eXchange, para una reutilización que puede ahorrar al consumidor hasta un 50 % con respecto a piezas nuevas, como por ejemplo un motor o una caja de cambios, con la misma calidad y garantía internacional de dos años. Al mismo tiempo, para la fabricación de estas piezas renovadas apenas se emplea un 10 % de la energía que se requiere para la producción de un recambio nuevo.
Reutilizar y reciclar
Nos subimos y nos ponemos en marcha a bordo de un Renault Trucks T460 P-Road. Un camión rígido, adaptado para formación en una autoescuela. Aparentemente, todo indica que es un camión nuevo, el aspecto exterior, así como el interior de la cabina, pero cuando reparamos en el cuentakilómetros, vemos que sobrepasa los 200.000 kilómetros. ¿Dónde está el error? Se trata de una de las tractoras T reacondicionadas para una segunda vida, reconvertida en un camión rígido para la distribución urbana o como un vehículo de formación. Pues bien, ese es precisamente uno de los cometidos de la Used Trucks Factory de Bourg-en-Bresse.
El otro cometido, reconvertir un gran ruta en el T X-Road, un vehículo de ocasión 4×2 concebido para una segunda vida para el transporte en la construcción, obra y servicio, entre otros. Lo mismo sucede en estas unidades, tras una rigurosísima selección entre los vehículos usados se refuerzan elementos de la carrocería para afrontar los retos de la nueva aplicación, tales como los parachoques, los escalones, o se protegen los faros con rejillas. También se amplía la distancia al suelo en 60 mm y se mejora y adapta la caja de cambios robotizada Optidriver para un mejor rendimiento off-road del vehículo.
Cabe destacar que desde que comenzara esta iniciativa por parte del Grupo Renault Trucks en 2018, en España se solicitaron 50 unidades, cifra que se pretende duplicar en este año que empieza. Con un proceso estandarizado en siete semanas como media para cada transformación.










