Ante una estampa así, las palabras sobran, pues las imágenes que se aglutinan en la memoria de los allí presentes, así como los recuerdos, las risas y, en general, lo vivido se lo lleva cada uno en su mochila personal. Vaya por delante nuestra más sincera felicitación a los integrantes de la
organización Team Trucks Olot, y en especial al que se ha convertido en un auténtico y genuino anfitrión como es Manu Maza, por su excelente cordialidad e impecable trato con todo el mundo, antes, durante y tras la concentración de camiones.
El recinto ferial de Olot, que abría sus puertas a las 8 de la mañana, volvió a congregar y a servir como escenario para la celebración del santo patrón de los conductores por quinto año consecutivo. A la cita acudieron, una vez más, el centenar de vehículos para disfrutar de una jornada 100 % camionera.
Concursos, sorteos, pruebas de habilidad y destreza, así como la buena armonía al ritmo de los timbales de la agrupación juvenil Dumdumdum.net, que repitieron por segundo año consecutivo, y que
marcaron toda una mañana repleta de emociones y buen rollo en torno al sector del transporte por carretera y sus principales activos, los camioneros y sus camiones.
Mientras llegaban camiones que se aglutinaban de grandes, medianas y pequeñas empresas de transporte, autónomos, clásicos, decorados y demás, se preparaba un copioso almuerzo para los participantes, en el interior del pabellón, a salvo del propio sol de justicia que calienta la región durante el mes de julio, así como una zona infantil con hinchables y miniciclos para el disfrute de los más pequeños.
En el interior también, la extensa exposición de maquetas con la destacada presencia de Ramón Fernández, más conocido en las redes sociales como Pepe Pótamo y sus Miniaturas del Transporte, exponía sus últimas obras a escala. Junto a él, el amplio circuito de radiocontrol de RC Colomers,
quienes agotaron las baterías de sus vehículos de obra y transporte especial, para el deleite de los asistentes al certamen.
Como novedad este año, con la colaboración de Pnewbox Banyoles, se organizó una de las pruebas de habilidad y destreza que sin duda más espectadores congregó. Una competición en la que participaron niños y niñas, adultos, e incluso en la que una entusiasta veterana quiso medirse. Los pequeños debían hacer rodar neumáticos en un circuito de ida y vuelta por los conos y cruzar la línea de meta antes que el rival.
En el apartado de adultos, y en función de su osadía, se realizaron dos categorías, pues hubo dos tamaños de neumáticos, debían voltearlos y cruzar la línea de meta en primer lugar. Gritos de ánimo a los participantes y alguna que otra risa caracterizaron esta nueva prueba que seguro que se reafirma como una de las clásicas pruebas de esta veraniega convocatoria, como son el concurso de bocinas y de motores, en el que el rugir de los V8, casi siempre, se reparten el mayor número de porciones del pastel.
Tras una mañana de lo más ajetreada, los camioneros suben a sus camiones para recibir las bendiciones y poner rumbo al desfile por las calles de Olot, para después compartir mesa en la mejor de las
compañías, amigos, colegas de profesión y familia, disfrutando de una larga sobremesa en la que los problemas del día a día se apartan por unas horas y solo quedan anécdotas y experiencias de la profesión que les une.
Para finalizar la jornada, sobre las ocho de la tarde, una exhibición nocturna en la plaza Clarà pone el punto y final a una jornada de excepción que Team Trucks Olot hace posible gracias a su perseverancia y dedicación. Estamos seguros de que ya trabaja para incluir más novedades el próximo año para que los asistentes disfruten todavía más, si cabe.















