La concienciación de los conductores sobre las consecuencias de una mala conducción, el efecto del uso de las nuevas tecnologías al volante, los peligros de las drogas y el alcohol, o la falta de mantenimiento de los vehículos, han sido algunas de las campañas que, tanto la DGT como instituciones privadas, como el RACE, vienen lanzando desde hace tiempo y que, según parece, están teniendo resultados positivos.
A pesar de ello, un estudio del RACE revela que el 48,2% de los conductores consideran que las políticas viales actuales tienen intención de recaudar dinero y sólo un 11,5% las consideran correctoras de malos hábitos de conducción.
No obstante, y según la encuesta, los automovilistas que han sido multados durante el último año declararon que el 48,1% de sus multas corresponden a excesos de velocidad, mientras que el 31,6% a multas de aparcamiento.
Lejos de estas infracciones, están las de saltarse los semáforos (3,1%), no llevar el cinturón de seguridad (2%) o chatear con el móvil (1%).
El 16,5% reconoce haber perdido algún punto del carnet desde la entrada en vigor de este sistema, si bien sólo el 52,7% ha hecho lo posible para recuperarlos (cursos o exámenes). El perfil de los conductores que reconocen haber cometido infracciones que les ha restado puntos es de hombres, de entre 55 y 64 años (23,1%), frente a los de 18 a 24 años (7,2%). Solo un 9,4% de las mujeres señalan haber perdido algún punto del permiso de conducir.
Finalmente, cabe destacar que, del total de conductores infractores, un 57% aduce que la sanción puesta no era justa, aunque sólo un 6,7% adopta el camino del recurso para demostrar su inocencia. Para ello, el 60% decide hacerlo él mismo, mientras que menos del 20% recurre a una gestoría y menos del 20% acude a su seguro.



