La ex Cepsa, ahora conocida como Moeve, entra en 2026 con un hito comercial importante: ha completado la transformación de 500 estaciones de servicio en España, Portugal y Andorra.
Un tercio de su red ya funciona bajo la nueva marca, consolidando una estrategia de transición energética que incluye 260 plazas de carga ultrarrápida con energía 100% renovable y una experiencia completamente digitalizada para el cliente.
Un cambio de marca que funciona comercialmente
Después de más de 90 años como Cepsa, la compañía lanzó su nueva identidad Moeve a finales de 2024, reflejando su aceleración en la transformación hacia energías sostenibles. Los números hablan por sí solos: en su primer año, las estaciones transformadas ya generan volúmenes de venta superiores a sus homólogas bajo la marca antigua, y el reconocimiento de marca entre los usuarios ha superado en 20 puntos los objetivos marcados inicialmente.
Esto no es casualidad. Pierre-Yves Sachet, director de Mobility de Moeve, lo resume con claridad: «Moeve es una apuesta por la calidad y por el cliente, diseñados como lugares donde querer estar». Y funciona: el interés por trabajar en la compañía también se ha incrementado un 35% en su portal de empleo desde la transformación.
Carga ultrarrápida: 260 plazas para la movilidad eléctrica
Para los transportistas que operan en España y Portugal, la red de 260 puntos de carga ultrarrápida (150 kW) representa una alternativa cada vez más viable. Estos cargadores funcionan con energía 100% renovable, son de acceso público y gratuito, y prometen recargar el 80% de la batería de un vehículo en tan solo 10-20 minutos.
Muchas de estas estaciones funcionan con electricidad generada por paneles solares instalados in situ, lo que añade una capa de coherencia a la estrategia de sostenibilidad. Para el transportista profesional que se plantea hacer el salto a la electrificación, estas plazas representan una infraestructura de confianza.
Más que repostaje: servicios integrados para el conductor
Las nuevas estaciones Moeve no son gasolineras tradicionales digitalizadas. Incluyen:
- Moeve Market: Venta de productos frescos
- R’SPIRO: Rincones de café y bollería premium
- Moeve Wash: Túnel de lavado con productos biodegradables
- Ticket digital para transacciones sin contacto
- Servicios de paquetería y delivery para necesidades cotidianas
Esta integración de servicios responde a un cambio fundamental: Moeve entiende que el viaje moderno requiere más que combustible.

Programa de fidelización: Descuentos reales en repostaje eléctrico
El programa Moeve gow, con 3,5 millones de usuarios, ofrece descuentos progresivos en las estaciones. Pero lo más relevante para transportistas es el Plan Multienergy, desarrollado junto a Naturgy, que combina:
- Descuentos de hasta 30 centavos/litro en repostaje
- Descuentos de hasta 15 centavos/kWh en recargas eléctricas
- Contratación conjunta de luz y gas
Para flotas que operan con múltiples fuentes de energía, este modelo ofrece racionalización de costes.
La hoja de ruta Positive Motion: Hacia 2030
Moeve no limita su ambición al rebranding y la carga ultrarrápida. La compañía está avanzando en su estrategia Positive Motion para 2030:
- Valle Andaluz del Hidrógeno Verde en construcción
- Nueva planta de biocombustibles 2G en La Rábida (Huelva), con construcción al 50%
- 70% de sus activos de exploración y producción vendidos, permitiendo enfoque total en energías limpias
- Aspiración de convertirse en referente de la transición energética en Europa
¿Qué significa esto para transportistas?
La transformación de Moeve señala una tendencia más amplia: el sector energético en España está reorientándose hacia la sostenibilidad no como opción, sino como modelo comercial central. Con 500 estaciones ya transformadas y una red de carga ultrarrápida que crece, los transportistas tienen acceso cada vez más cercano a infraestructuras de transición energética que, hace solo dos años, parecían lejanas.
José María Solana, director Global de Marca de Moeve, lo expresa así: «Moeve representa la aspiración del sector para transformar la energía y la movilidad». Para el transportista español, eso se traduce en más opciones, mejor infraestructura y la certeza de que la compañía que abastece su flota está invirtiendo en el futuro.






