El Vito de Mercedes-Benz está de aniversario. Celebra los 25 años desde que comenzara su fabricación en la planta de Vitoria, una fábrica construida en 1954, que ha sido modernizada para dar salida a más de dos millones de furgonetas que luego se han distribuido por todo el mundo.
En octubre de 1995, la producción de la furgoneta Vito comenzó en la planta de Mercedes-Benz de Vitoria. La primera generación de esta furgoneta de tamaño medio no solo marcó el inicio de una nueva era en los vehículos comerciales ligeros de la marca de la estrella, sino que la planta de la capital vasca, Vitoria-Gasteiz, también experimentó una importante modernización. La expansión de la planta, un nuevo centro logístico y un alto grado de automatización en los procesos de producción crearon una de las instalaciones europeas más modernas de Mercedes-Benz.
De hecho, actualmente la factoría de Vitoria es la segunda mayor planta de furgonetas de Daimler AG en el mundo y emplea a unas 4.900 personas. Situada al oeste del centro de la ciudad, cubre una superficie de 642.000 m².
La capacidad de producción actual es de 150.000 unidades por año en funcionamiento a tres turnos y, desde 1995, se han producido más de dos millones de furgonetas distribuidas después prácticamente por todo el mundo.
El inicio de la producción del Vito hace ahora 25 años, pero la construcción de la fábrica data de 1954. Un año más tarde comenzaron a fabricarse allí, los primeros vehículos DKW.
En los años siguientes, la entonces Mercedes-Benz AG estuvo estrechamente relacionada con el sitio a través de sus vínculos con Auto Union, antes de que la planta de producción pasara a ser propiedad total de la compañía en 1981. De 1988 a 1995, Mercedes-Benz produjo la serie de furgonetas MB 100-180, las predecesoras directas del Vito.
Una modernización brutal
El inicio de la producción del Vito hace ahora 25 años fue acompañado por la modernización fundamental del emplazamiento de Vitoria, mientras que las antiguas instalaciones de producción del MB 100 fueron completamente desmanteladas. De este modo, Mercedes-Benz amplió y modernizó las naves de montaje y construyó un nuevo centro de logística. Los flujos de trabajo ampliamente automatizados en la línea de pintura, un grado de automatización del 80 por ciento en la carrocería en blanco y un gran número de nuevos procesos de montaje aumentaron la eficiencia de la instalación de producción.
El mayor salto tecnológico de la factoría fue la producción inteligente de la carrocería en blanco del Vito: desde el principio se diseñó la versátil plataforma para la furgoneta, la versión mixta y el monovolumen de pasajeros de gran capacidad que se introdujo posteriormente.
Un desafío adicional hoy en día es la amplia gama de modelos de Mercedes-Benz Vito y Clase V, cada uno de los cuales se fabrica con tres variantes de longitud y tracción, con motores longitudinales y transversales y con numerosas variantes de modelos y equipamiento.
Para asegurar el alto estándar de calidad típico de Mercedes-Benz, también se construyó un centro de medición 3D de última generación. Allí, las carrocerías se retiraban al azar del proceso de ensamblaje y su geometría, ajuste y dimensiones se medían de nuevo electrónicamente. Mediante un control continuo, Mercedes-Benz aseguró una calidad de producción constante en la producción de automóviles de pasajeros ya en la década de 1990.
Los retos siguen a la orden del día. Así, 25 años después de la llegada del primer Vito, la fábrica de Vitoria también da forma al eVito, su versión 100 % eléctrica, y al monovolumen premium alimentado por batería de Mercedes-Benz, el EQV.
















