La policía belga ya ha detenido a cinco jóvenes con edades comprendidas entre los 17 y los 19 años por el asesinato de Gheorghe Tibil, el conductor de origen rumano de la empresa alicantina Castillo Trans, con sede en Benejúzar, que el pasado lunes fallecía tras el impacto de la tapa de una alcantarilla sobre su camión.
Los hechos ocurrieron a su paso por un puente sobre la A-15 en Bélgica por donde transitaba el camión conducido por Tibil que se dirigía a Francia después de haber cargado el vehículo en Alemania.
Al parecer, y según indican fuentes policiales, los jóvenes soltaron la tapa de alcantarilla, sujetada por un cinturón al paso del camión de Castillo Trans, rompiendo la luna frontal de camión y matando en el acto al camionero.
María, mujer del fallecido, hacia las veces de segunda conductora, por lo que se encontraba en el interior del camión en el momento del accidente. Gloria Romera, responsable de Castillo Trans, ha afirmado que la mujer «logró quitarse el cinturón de seguridad, coger el volante y aparcar el camión en un lado de la carretera donde no molestara. Con todo el nerviosismo y las dificultades del idioma logró llamar a una ambulancia».
Según parece los jóvenes cometieron el asesinato del camionero bajo los efectos de las drogas. Uno de ellos se presentó en dependencias policiales al conocer la noticia por los medios de comunicación. Ahora se investigan con el visionado de diferentes cámaras cuál ha sido el papel que ha tenido cada uno de ellos en este acto delictivo.
Desde Castillo Trans exigen justicia y preparan acciones legales para que no quede impune este asesinato. Por su parte la fiscalía belga acusará a los detenidos de asesinato premeditado. Mientras, desde la compañía siguen con los trámites para poder repatriar el cuerpo de Gheorghe Tibil.
Cabe señalar también que la semana pasada y en la misma zona otro camionero sufrió un incidente similar, aunque en este caso el desenlace no fue fatal.



