Lograr que la mercancía se entregue a tiempo y de manera segura y eficiente es uno de los grandes retos a los que se enfrenta el transporte global. Existen numerosos medios de transporte diferentes pero, sin duda, el transporte terrestre de mercancías se postula como uno de los más importantes a la hora de abastecer el máximo número de personas reduciendo tiempos de entrega y gastos en general.
La legislación y la topografía de cada país marcan el tipo de camiones que circulan por sus carreteras. En este sentido, Austalia es el que puede presumir de los trenes de carretera más largos del mundo. Y no es para menos, pues cuenta con casi 8 millones de kilómetros cuadrados de territorio llano y extenso que lo propician.
Para llegar a sus 23 millones de habitantes en zonas despobladas, los camiones han de recorrer miles de kilómetros en pleno desierto plagado, además, de fauna salvaje. Por este motivo se inventaron los trenes de carretera, que consisten en un camión que suele arrastrar tres o más remolques de carga. En los casos más extremos, incluso pueden llegar a las doce unidades.
En el siguiente vídeo podrás conocer algunos de los récords que sustenta Australia a lo largo de la historia en este tipo de súper camiones.
Estos vehículos permiten transportar un número ingente de mercancías en un solo viaje (usualmente, ganado, minerales o mercancías peligrosas como combustible). Sin embargo, bien saben los transportistas de este tipo de camiones que no es oro todo lo que reluce. No por nada se les atribuye el sobrenombre de monstruos de carretera…
Se trata de una forma de transporte innovadora, eficiente y, al mismo tiempo, peligrosa. Maniobrar un tren de carretera es muy complicado. La manera óptima de conducirlo es por carreteras rectas y con muy poco tránsito, como las que hay precisamente en Australia.
Adelantar uno de estos monstruos puede ser una tarea complicada. Es necesario tener buena visión a larga distancia y una carretera muy recta. Muchas veces la ayuda del transportista es clave para que otro conductor pueda llevar a cabo la maniobra.
Existen diferentes tipos de trenes de carretera, desde aquellos que pueden entrar en las ciudades (tipo A) como otros que lo tienen totalmente prohibido por sus dimensiones. Por ejemplo, el tipo K, que es el tren más grande del mundo y se usa exclusivamente por terreno privado en una mina de la región norte del país.
Pocas tractoras disponen de la potencia necesaria para arrastrar hasta 200 toneladas de peso. Por ello, las prestigiosas marcas Mack o Kenworth se han especializado en este tipo de súper camiones que presumen de 1.000 CV de potencia y que requieren hasta un kilómetro de carretera para frenar.
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