Volvo Trucks está realizando pruebas con los camiones eléctricos de gran tonelaje Volvo FH, Volvo FM y Volvo FMX, que se utilizarán para operaciones de transporte regional y construcción urbana en Europa. Estos camiones tendrán una masa máxima en combinación de hasta 44 toneladas. En función de la configuración de la batería, la autonomía podría ser de hasta 300 km.
Las ventas empezarán el próximo año y la producción en serie comenzará en 2022. Esto significa que a partir de 2021 Volvo Trucks venderá una gama completa de camiones eléctricos con baterías en Europa para operaciones de distribución, recogida de residuos, transporte regional y construcción urbana.
«Al aumentar rápidamente el número de camiones eléctricos de gran tonelaje, queremos ayudar a nuestros clientes y compradores de servicios de transporte a lograr sus ambiciosos objetivos de sostenibilidad. Estamos decididos a seguir impulsando nuestro sector hacia un futuro sostenible», afirma Roger Alm, Presidente de Volvo Trucks.
Volvo Trucks comenzó la fabricación del Volvo FL Electric y Volvo FE Electric en 2019. Se trata de camiones eléctricos destinados a operaciones de distribución urbana y recogida de residuos, principalmente en Europa. En Norteamérica, las ventas del Volvo VNR Electric, un camión para el transporte regional, comenzarán el 3 de diciembre de 2020.
Los vehículos eléctricos para operaciones exigentes y de transporte pesado de larga distancia serán los siguientes durante esta década. Se trata de camiones eléctricos de células de combustible y batería eléctrica con mayor autonomía. Volvo Trucks pretende comenzar a vender camiones eléctricos impulsados por celdas de combustible de hidrógeno en la segunda mitad de esta década. El objetivo de la marca es que toda su gama de productos esté libre de combustibles fósiles para 2040.
«Para reducir el impacto del transporte sobre el medio ambiente, debemos hacer una rápida transición de los combustibles fósiles a alternativas como la electricidad. Pero las condiciones para realizar este cambio y, en consecuencia, el ritmo de la transición, varían drásticamente entre los distintos transportistas y mercados, en función de muchas variables, por ejemplo, los incentivos financieros, el acceso a la infraestructura de carga y el tipo de operaciones de transporte», explica Roger Alm.
Desde la perspectiva de Volvo Trucks, la transición a un transporte más sostenible consiste en gran medida en hacer que el cambio sea lo más gradual posible para las empresas de transporte, para que puedan comenzar a adaptarse. Las soluciones ofrecidas deben ser libres de combustibles fósiles y permitir a los transportistas alcanzar los niveles necesarios de rentabilidad y productividad.




