Vera es el nombre con el que Volvo Trucks presentó un camión eléctrico completamente autónomo. La cabina es prácticamente inexistente, ya que es plana por completo y en su parte posterior soporta la quinta rueda que alojará el king-ping del tráiler. El camión Vera emplea el mismo propulsor y baterías que los camiones eléctricos que la marca sueca ha ido comercializando con éxito, sobre todo en los
ámbitos de distribución o recogidas urbanas, como también en el tratamiento de residuos domiciliarios.
Este tipo de camión articulado es un claro exponente del transporte interfábricas o intercentros de stokaje, logística y distribución, al igual que puede serlo en zonas portuarias para la estiba y desestibade los tráilers en el interior de los buques o cargueros conocidos como ro-ro. Este es el acrónimo del inglés “roll-on”/”roll-of”, como se conocen genéricamente estos barcos que cargan en sus bodegas con transporte rodado, sean coches, camiones o cualquier otro tipo de vehículos industriales.
Una de las principales ventajas del camión Vera es que el control de su sistema se halla en la nube y tanto puede ser gestionado por los propietarios como por los propios operadores de carga, al poder trabajar tanto de día como de noche. Evita tiempos muertos y aumenta la precisión de las entregas precisamente para acabar con las horas de espera.
Para centros fijos
En cualquiera de sus desplazamientos, las emisiones del Vera son cero, al igual que su nivel sonoro. Por eso, el camión se está ensayando en un principio de modo exclusivo entre centros fijos, sin cambios ni variaciones en las rutas, y puede transportar cualquier tipo de los remolques convencionales actuales con un máximo de 32 toneladas. Para Roger Alm, el presidente de Volvo Trucks, el Vera “es una solución ante los nuevos desafíos de la sociedad, las empresas y la legislación administrativa”, que cada vez viene siendo más restrictiva en todos los sentidos.
Pero la carrera tecnológica de la marca sueca sigue como si se tratase de una maratón de largo recorrido. Desde que el pasado 18 de febrero las autoridades europeas tomaron la decisión de regular más exhaustivamente las emisiones de CO2 en camiones y vehículos industriales, Volvo Trucks ha apretado el acelerador para involucrarse de lleno en este período transitorio, pero el propio presidente del constructor es quien ha reclamado mayores incentivos financieros por parte de los Gobiernos y autoridades europeas a fin de que los clientes tomen la iniciativa y puedan decantarse por camiones cada vez más ecológicos y respetuosos con el medio ambiente. En este sentido cabe subrayar que la tecnología está lista y ensayada.
Los primeros camiones eléctricos Volvo se lanzaron con éxito el pasado año 2018 y ya se ha iniciado la producción en cadena de estos modelos eminentemente urbanos. Ahora bien, de nada sirve fomentar la demanda de este u otro tipo de vehículo propulsado por energías alternativas, si la red de infraestructuras para su recarga no se halla a la altura que exigen las circunstancias. En el caso de las mecánicas alimentadas por gas natural, el FH GNL reduce sus emisiones hasta en un veinte por ciento con respecto al gasóleo y, si se trata de biogás, estas pueden reducirse hasta un cien por cien.
Conseguir que el transporte por carretera sea mucho más respetuoso con el media ambiente es una asignatura de todos; ahora bien, no debemos olvidar ni dejar en un segundo plano la evolución de los motores diésel y, sobre todo, deberán ser las autoridades y Administraciones las que se planteen las ayudas y subvenciones necesarias para que el transportista pueda acceder a estas nuevas tecnologías y afrontar con holgura el sobrecoste que suponen.











