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La planta de Iveco en Madrid se encuentra en plena fase de un plan industrial de inversión. Este plan de inversión tiene una duración de algo más de cuatro años y, desde su comienzo a mediados de 2012 y su finalización a finales de 2016, se invertirán 500 millones de euros, y si todo va como se espera, se generarán 1.200 nuevos puestos de empleo. De hecho, de estos 1.200 ya se han creado 743, desde que diera comienzo a mediados de 2012 este plan industrial.
Iveco fue creada por Fiat el 1 de enero de 1975 y es producto de la fusión de cinco compañías que funcionaban en Italia, Francia y Alemania.
En los primeros años, la sociedad estuvo centrada en su racionalización, integrando y optimizando los procesos productivos que, anteriormente, habían funcionado de manera autónoma, y la red de ventas, pero manteniendo las marcas originales. De 1975 a 1979, la gama de Iveco abarcaba 200 modelos básicos y 600 versiones, que iban desde las 2,7 toneladas de MMA hasta las más de 40 toneladas de los vehículos pesados, sin olvidar los autobuses y los motores.
En 1978, Iveco lanzó su primer producto de la gama de vehículos ligeros con la marca Iveco, el Daily. Este vehículo fue concebido originalmente como un vehículo industrial pequeño, fiable y con una estructura sólida. En 1980, Iveco construyó el primer motor turbodiésel para vehículos industriales pesados. Así nacieron los modelos TurboDaily, Turbostar e Turbotech, destinados al transporte pesado y que cosecharon una buena acogida en Europa representando un éxito para el carácter emprendedor del grupo.
En 1986 se creó Iveco Ford Truck Ltd. mediante un acuerdo comercial a partes iguales realizada con Ford, que se hizo cargo de la producción y las ventas de los principales vehículos de las gamas Iveco y Ford Cargo.
A mediados de los 80, Astra, empresa fabricante de volquetes y vehículos de cantera y obras de Plasencia, pasa a formar parte del Grupo Iveco.
En 1989 se fabricó el primer motor diésel con EGR para reducir las emisiones contaminantes compatible con los vehículos comerciales, y ese mismo año se lanzó el nuevo Daily, ya equipado con este motor.
A principios de los años 90, debido a la gama envejecida y el progreso de la competencia, la empresa entró en crisis, lo que obligó a la compañía a una reorganización.
En 1990, Iveco adquirió el 60 % de las acciones de la compañía industrial española ENASA, a la que pertenecía el fabricante de vehículos industriales Pegaso. Esto marcó un paso muy importante en la historia de Iveco, puesto que se convirtió en un importante activo en los mercados de los países europeos. Con esta adquisición, Iveco amplió la cantidad de plantas industriales y se estableció en Barcelona, en Valladolid (1.200 trabajadores) y en Madrid, todas ellas en España
ENASA (Empresa Nacional de Autocamiones, S.A.) fue una empresa española dedicada a la fabricación de vehículos industriales, principalmente camiones, que, durante los años cincuenta, también produjo los míticos automóviles deportivos Pegaso. La ENASA fue fundada por el Instituto Nacional de Industria (INI) en 1946, por Wifredo Ricart, sobre el encargo recibido del general de División del Arma de Ingenieros Navales, Juan Antonio Suances (Presidente del INI), que utilizó para ello la división de automóviles de Hispano-Suiza, nacionalizada por el Estado español en 1946. Pocos años después se inauguró la colonia Ciudad Pegaso, para los trabajadores de la empresa.
Con ENASA se asentaba la base de una industria automovilística nacional en un momento de total aislamiento económico y político de España. Las necesidades de aquel momento eran primarias: camiones, tractores y tecnología. Así, sobre los restos de Hispano-Suiza nació ENASA, cuya principal prioridad era la producción de vehículos de transporte pesado y público.
Hacia 1968, ENASA decide hacerse con el control de la empresa rival SAVA, adquiere su fábrica en Valladolid y hereda de ésta su modelo J4, a la vez que elimina de su gama todos los modelos de camiones que hacían la competencia.
En 1990 fue vendida al consorcio Iveco, perteneciente a Fiat Group, aunque la producción de camiones y motores para autobuses Pegaso no cesó hasta 1995.
Visita a la factoría
Tras una breve explicación de lo que íbamos a ver, y ataviados con los elementos de seguridad indispensables para poder visitar este tipo de factorías, lo primero que pudimos ver fue el pequeño museo que tiene Iveco, en la entrada de su fábrica, donde se nos hizo un pequeño resumen de la historia, tanto de Pegaso como desde que Iveco se hizo cargo. Es curioso observar cómo han ido evolucionando las mecánicas mirando de cerca algunas de las piezas que allí tienen expuestas.
Ya una vez dentro de la propia factoría, el responsable de hacernos de guía nos fue explicando detalladamente, aunque en líneas generales, tanto el funcionamiento de la fabrica en sí como el proceso de montaje de los diferentes camiones. Uno de los aspectos en los que más hincapié puso fue en decirnos que los camiones allí ensamblados no son producidos en serie, sino que se montan según van llegando los pedidos, y que por eso prácticamente es imposible que durante la cadena de montaje pudiéramos ver dos modelos que fueran iguales. Como dato significativo, podemos apuntar que en 2013 se ensamblaron 7.000 versiones diferentes y se emplearon 250 colores de carrocería diferentes.
El sistema de abastecimiento de las piezas o componentes necesarios para cualquier punto de la cadena de montaje está prácticamente automatizado, con unos carros de propulsión magnética que van circulando por la fábrica y que ya dicen mucho de la modernidad de los sistemas empleados. También es verdad que todavía quedan algunos componentes que se suministran de forma tradicional, con carretillas guiadas por personas, pero la verdad es que por lo que pudimos comprobar está todo perfectamente organizado.
Es curioso ver cómo los grupos de trabajo se ponen a montar cada uno lo que le corresponde con total precisión y con un tiempo ya estipulado, para que todo vaya sobre raíles y sus compañeros no tengan que esperar. Nos llamó la atención la presencia de un número elevado de mujeres entre los trabajadores, y por las explicaciones que nos dieron, resulta que un 22 % de la plantilla está formada por mujeres, lo que significa el doble de la media en este sector con respecto al resto de España.
También pudimos comprobar que había varios trabajadores que estaban haciendo prácticas de estudio para formación, y que además van debidamente uniformados para que se les reconozca. Los responsables de Iveco nos comentaron que son estudiantes de Formación Profesional, que llevan a cabo el sistema dual de estudiar en las aulas y hacer prácticas en empresas.
El máximo responsable de que todo marche bien y se vayan cumpliendo los planes de futuro de la planta Iveco es Ángel Rodríguez Lagunilla, presidente de la factoría de Madrid. Tras una conversación que pudimos mantener los diferentes medios de prensa con él se muestra moderadamente satisfecho, ya que de momento se están llevando a cabo los objetivos
marcados, y todo parece seguir su cauce. Desde el año 2009, en que se tocó fondo en cuanto a ventas se refiere, se ha ido incrementado la producción, hasta las 23.200 unidades fabricadas en 2013, de las que el 73 % eran modelos Stralis, el 24 % Trakker y el 3 % restante modelos especiales, como por ejemplo los de Gas Natural y militares.
Las previsiones para este 2014, por los números que se cuantifican en lo que va de año, indican que el incremento será en torno al 6 %, lo que nos daría unas cifras de unas 24.500 unidades fabricadas.
Actualmente se realizan dos turnos de trabajo en esta factoría, pero el Sr. Lagunilla nos comentó que si el mercado se animase como para tener que producir muchos más camiones, lógicamente se establecería un tercer turno, con lo que se podrían a fabricar unas 32.000-36.000 unidades al año. Estas cifras son las que Iveco persigue con su plan de inversión y, por lo que parece, va encaminada a conseguirlo.
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