Que el trabajo es salud creo que, al igual que con las cosas del comer no se juega, pocos vamos a poner en tela de juicio. Al menos, el que esto les firma no lo hará. Intercambiar el tiempo de uno, tus conocimientos o tu preparación
a cambio de un dinero nos convierte en útiles aparte de que nuestro trabajo nos procura una catarata de efectos positivos, satisfacciones, poder adquisitivo, bienestar, etcétera.
El problema puede aparecer cuando el reverso de esa moneda, de ese trabajo que nos ofrece toda una serie de ventajas y beneficios, nos enseña su cara oscura, o se convierte en un embrión de posibles enfermedades.
Contra el sedentarismo
En el camión, y tras el volante, pasamos un buen puñado de horas diarias sentados sin otro ejercicio que no sea el psicológico. Encargándonos de no distraernos y de mantenernos completamente concentrados en la carretera y lo
que acontece a nuestro alrededor. El horario de entrega, los kilómetros que nos faltan y que posiblemente nos impidan parar a comer alguna cosa.
Ese estrés, esa forma de trabajar, puede acabar convirtiéndose en una pesadilla para nosotros y nuestra salud. La alimentación, quizás inapropiada, y el sedentarismo propio que exige el volante pueden convertirse en un mal naipe para nuestra salud. En cierto modo me considero un observador de lo que sucede a mi alrededor. Creo que ya les conté en alguna ocasión que cada día realizo unos 170 km diarios, de casa al trabajo y viceversa… Lo sé, lo sé… pecata minuta para los que realizáis diariamente cada uno de vosotr@s.
Pero como buen observador, contemplo que cada vez hay más ensaladas en las mesas donde acostumbra a comer buena parte del gremio, botellas de agua e incluso veo con satisfacción que viaja colgada alguna que otra mountain bike en la parte posterior de la cabina o incluso en el interior de esta con la rueda delantera desmontada
para que no agobie. Quiere decir eso que estamos por la labor, por practicar algo de deporte cuando cae la tarde y las circunstancias nos lo permiten. Que tratamos de engrasar las articulaciones practicando ni que sea una caminata antes o después de cenar. Vamos por buen camino.
Este aspecto de la salud del sector lo contemplan también algunas firmas. Puede que me equivoque (y espero agradeceré que me corrijan), pero tengo a Scania por unos pioneros en este sentido, en fomentar la práctica del deporte entre nuestro colectivo. Arrancaron el año pasado con su Carrera del Transporte y, en mi modesta opinión de plumilla, iniciativas como esta son las que pueden llevarnos o conducirnos hacia ese fin que, pienso, todos perseguimos de una u otra forma.

Daniel González, que es responsable de marketing de Scania en España, me cuenta que a ellos «se les ocurrió esta iniciativa tras un estudio que nos facilitó la firma Cualtis, acerca de la salud entre los profesionales del transporte. Observamos que habían algunos indicadores por encima de la media de la población en cuanto a sobrepeso, hipertensión, niveles de glucosa, y ese aspecto nos llevó a divulgar y fomentar los hábitos saludables en términos de alimentación y actividad física».
Pero ellos, Scania, no son los únicos que tratan de transmitir la «importancia que supone el incorporar la actividad física y el menú equilibrado a nuestra jornada diaria de trabajo». La red de estaciones de servicio y áreas de descanso Andamur también se ha embarcado en esta cruzada por la salud en el transporte. Su apuesta también es pionera y nos ha sorprendido muy gratamente. Cuando tuvimos conocimiento de ella no dudamos en contactar con los responsables de la firma que posee seis truckstop propios, en El Límite, Lorca, Guarromán, Pamplona, San Román y La Jonquera.
La apuesta de Andamur
En toda Europa cuentan con 170 estaciones de servicio asociadas y próximamente serán 530, tras unos acuerdos cuya firma puede que se esté llevando a cabo mientras escribimos estás líneas, según Miguel Ángel López, gerente

del grupo Andamur, que es quien nos apunta: «Desde que mi padre inauguró la primera estación, nuestra apuesta ha sido dignificar la figura del transportista, del chófer… pero sobre todo que pueda disfrutar de su tiempo libre, de su tiempo de descanso, que se sientan cómodos, como en casa, que es lo que más valora el profesional del transporte y es lo que nosotros tratamos de ofrecerle».
Inquietos y dinámicos, el equipo gestor de Andamur se propuso un nuevo paso en este sentido al inaugurar el primer gimnasio en esa miniciudad del transporte que representa su truckstop de La Jonquera. A ningún profesional de la carretera se le escapa que un punto geográfico y fronterizo como este, por donde cada día cruzan hacia el norte más de nueve mil camiones, es un lugar estratégico para dar servicio al transportista. Ideas hay muchas y las ideas suelen ser universales, pero ponerlas en marcha, siendo pioneros en este aspecto y procurando una alimentación sana, con una dieta equilibrada, con una serie de servicios para que te encuentres como en casa, es una buena apuesta.
En este sentido, Miguel Ángel López es muy claro al referirse al gimnasio inaugurado a principios de este año en Andamur-La Jonquera: «En toda nuestra trayectoria nos hemos ido identificando con los cambios que se han sucedido en el transporte. Caminamos siempre paralelos a la evolución del sector, del colectivo de la carretera, pero sobre todo nos identificamos con el cuidado, la atención y el servicio. Esa es la divisa principal de esta casa desde que mis padres inauguraron la primera gasolinera». El gimnasio de Andamur es el primero de estas características, y en estos instantes el único en funcionamiento en la amplia red de estaciones de servicio de nuestro país o en los distintos corredores por los que transcurre uno de los mayores porcentajes del transporte por carretera.
«Cuidamos lo que importa»
Con este titular o campaña aborda el equipo de Miguel Ángel López el proyecto básico de que en las estaciones o
centros de descanso de Andamur se mantenga una dieta tan equilibrada como saludable, el consumo de fruta y la mejora de los hábitos alimenticios. Coincide plenamente con Daniel González, de Scania, cuando comenta: «Somos muy conscientes de que las tareas al volante son muy duras y que al final de la jornada cuesta dedicar un rato a la práctica del deporte».
Cada vez se observa más como en las áreas de descanso hay gente practicando algún tipo de actividad física. Nos explica: «Los componentes del sector, fabricantes, asociaciones, colectivos, tendríamos que solicitar a Administraciones o estaciones de servicio las instalaciones adecuadas para la práctica del deporte o la actividad física, acompañada de unos consejos alimenticios orientados al bienestar y la salud». Los dos consultados, López y González, coinciden cuando se les pregunta si existe o conocen alguna experiencia similar en Europa: la carrera del transporte, por un lado, y por el otro un gimnasio orientado al profesional del transporte.
Ninguno de los dos tiene noticia de una iniciativa tan singular como práctica y saludable. Por lo pronto tenemos dos retos por delante. Uno es la Carrera del Transporte que promociona la marca sueca, en la que podemos medir nuestra práctica y resistencia participando en equipo o de modo individual, escogiendo el tipo de recorrido e inscripción.
El otro es si vamos con nuestro camión a descargar el frigo en el mercado internacional de distribución de Saint Charles o al central de Hamburgo, Amsterdam o el que se tercie y nos toca acampar en La Jonquera o cumplir con los requisitos de la tarjeta del tacógrafo. El plan no puede ser más relajante o atractivo para despejar nuestra mente y nuestro estrés. Una horita corriendo en la cinta, dándole a los pedales en la bicicleta estática o remando y haciendo piernas y brazos en la elíptica. Después, una buena y relajante ducha, antes de emparejarse una cena sana y equilibrada que controlan los dietistas de Andamur. Esa noche, Morfeo nos acogerá con los brazos abiertos en la cabina de nuestro camión.














