Farcinox ha reforzado su compromiso con la formación como una de las bases de su crecimiento y de su estrategia para atraer talento, mejorar la competitividad y consolidar empleo de calidad. La compañía, especializada en la fabricación de cisternas de acero inoxidable para el transporte de líquidos, defiende la capacitación continua como una herramienta clave para avanzar en productividad, seguridad y sostenibilidad industrial.
La empresa, con cerca de 100 trabajadores en plantilla, ha impulsado en los últimos años una intensa actividad formativa en diferentes áreas técnicas y de gestión.
Solo en 2025, Farcinox impartió una media de 22 cursos de capacitación en campos como soldadura, hidráulica, diseño industrial, software técnico y gestión empresarial. En el acumulado de los últimos cinco años, la compañía supera ya las 80 acciones formativas orientadas a la actualización de competencias y a la promoción interna.

Uno de los pasos más destacados ha sido la puesta en marcha de un modelo de formación interna estructurado en sus instalaciones de Pedro Muñoz. Este sistema permite trasladar a las nuevas incorporaciones y al conjunto de la plantilla el conocimiento acumulado por profesionales con amplia experiencia en la empresa.
Con ello, Farcinox busca preservar su método de trabajo, reforzar sus estándares de calidad y consolidar la excelencia operativa.
La iniciativa se completa con formación interna dirigida al personal de oficina técnica y administración, centrada en herramientas informáticas y programas propios para mejorar la eficiencia diaria.
A ello se suma formación externa especializada para seguir avanzando en procesos de diseño y montaje de cisternas, liderazgo de equipos, primeros auxilios y seguridad laboral.
La apuesta por el talento también se extiende al ámbito educativo. Farcinox colabora con el Instituto Tecnológico del Metal de Castilla-La Mancha (Itecam), del que forma parte de su junta directiva, y desde 2019 impulsa el modelo de Formación Profesional Dual.

Esta modalidad combina aprendizaje académico y experiencia práctica en la empresa, facilitando la incorporación de jóvenes al mercado laboral y habiendo permitido la formalización de más de quince contratos indefinidos.
Además, la compañía mantiene convenios con centros educativos y universitarios como la Universidad de Castilla-La Mancha, el IES Julián Zarco, el Centro de Estudios Tecnológicos de Tomelloso o T-Formamos, con el objetivo de favorecer la formación práctica en disciplinas como ingeniería, administración, informática o soldadura.
“El crecimiento de Farcinox no se entiende sin la apuesta por las personas. La formación no solo mejora las capacidades técnicas, sino que también refuerza la confianza, la seguridad y el compromiso del equipo. Para nosotros, invertir en formación es invertir en futuro y en empleo de calidad”, señala Fátima Salido, responsable de Recursos Humanos de la compañía.

Este compromiso ha tenido también un impacto directo en el empleo. En los últimos cinco años, Farcinox ha incorporado a 40 nuevos profesionales, la mayoría en Castilla-La Mancha, contribuyendo al desarrollo industrial del entorno y a la fijación de población en áreas rurales.
Con esta estrategia, Farcinox consolida un modelo basado en la formación continua, la transferencia de conocimiento y la colaboración con el entorno educativo, tres pilares que le permiten crecer de forma sostenible y generar oportunidades reales de empleo cualificado.





