Hahn se ha alzado con el campeonato después de firmar una recta final de temporada espectacular, en la que consiguió ser mejor que Albacete en las tres últimas pruebas del calendario, incluida la que se disputó en el circuito del Jarama.
Sin embargo, el piloto alemán hizo que lo que a priori parecía territorio enemigo, con más de 30.000 gargantas animando a su principal perseguidor, y en donde Antonio Albacete había obtenido nada menos que 13 victorias, se quedara en un mero lugar de paseo. Tan cómodo le llegamos a ver, que incluso se permitió, a la finalización de la tercera carrera, hablar, en un español algo rudimentario y ante el speaker de turno, sobre el buen tiempo que hacía ese fin de semana.
Ciñéndonos a lo que sucedió sobre el asfalto, el piloto germano demostró que los 19 puntos infringidos sobre su gran rival en el Gran Premio de Zolder (Bélgica) no fueron fruto de la casualidad. Para empezar, Hahn arrebató a Albacete la baza de una pole que, como ya se sabe, equivale a medio triunfo, siempre que no haya problemas mecánicos durante la carrera.
Desafortunadamente para los intereses del piloto español, el MAN de Hahn funcionó a las mil maravillas y no dejó opción para que el español probara algún adelantamiento. Además, bastante tuvo Albacete con controlar su MAN y pasar segundo por meta después de la fuga de aceite que se produjo en su vehículo y que terminó afectando a la estabilidad del tren trasero. Por si no fueran éstos pocos problemas, la segunda carrera tuvo el agravante del sistema de la parrilla invertida, y a pesar de partir con una ligera ventaja, el madrileño no pudo defender su posición respecto a la tentación alemana y acabó cuarto, por detrás de Kiss, Lacko y Hahn.
Ya el domingo, y con los desequilibrios del MAN subsanados, al máximo aspirante español no le quedaba otra que intentar la machada de dos victorias. Pero Hahn, que no parecía sufrir para nada los efectos del calor, volvió a anotarse la pole del día y puso rápidamente tierra de por medio en una tercera carrera en la que el público hubo de contentarse con ver si su piloto arañaba o no alguna décima al MAN verdiblanco.
La cuarta carrera del Gran Premio de España no fue mucho mejor, aunque Albacete terminó por primera vez por delante del que entonces era líder virtual del campeonato.
Tras el fin de semana en Madrid, le tocó el turno al circuito francés de Le Mans, donde las opciones de Albacete eran más, que remotas. Hahn confirmó, con todas las de la ley, ser el campeón definitivo, y ya está a un solo título de los tres que tiene el español en su poder.



