La descarbonización del sector y la transformación digital son las máximas prioridades del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno que canaliza buena parte de los fondos NextGenerationEU. Vamos a ver con qué ayudas contamos para dar el salto a la electromovilidad.
El Programa MITMA, a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), destina de los fondos europeos un total de 1.520 millones de euros a este menester.
Este ambicioso programa pretende impulsar la transformación sostenible de los vehículos de las flotas de las empresas de transporte de mercancías y de viajeros. Mientras en el transporte de viajeros el sector está dominado por empresas con grandes flotas, la realidad del transporte de mercancías difiere bastante.
El 53 % de estas cuenta con un único vehículo, que dificulta de este modo su adaptación por la dimensión de las empresas del sector, en su mayoría autónomos. El PRTR tiene como principal objetivo descarbonizar y digitalizar la movilidad para mejorar la calidad del aire en las ciudades, mitigar los ruidos, emisiones nocivas y, de pasada, reducir la siniestralidad.
Según el planteamiento del Gobierno, de la totalidad de los fondos se destinan 900 millones para actuaciones que realizar directamente por las comunidades autónomas y ciudades para fomentar zonas de bajas emisiones y transformar el transporte.

Otros 400 millones es la partida destinada como ayudas para la transformación de flotas de transporte de viajeros y mercancías de empresas privadas. 110 millones de euros se destinan a la digitalización de empresas de transporte, mientras que los últimos 110 millones son inversiones que realizar por las comunidades autónomas para la digitalización de servicios administrativos y transporte.
Esta línea de fondos que se encontrará vigente hasta el 30 de abril de 2024, con excepción para los puntos de recarga que finaliza el 31 de diciembre de 2023, ya ha repartido buena parte de la partida económica en 2021 (174 millones) y 2022 (196,2 millones).
Las ayudas, en concreto
El criterio consolidado para el reparto monetario por comunidades viene establecido por el número de vehículos de transporte adscritos con autorizaciones registradas de mercancías y viajeros. Así, de este modo, la comunidad autónoma que más fondos recibió fue Andalucía, con 66,88 millones; seguida por Cataluña, con una dotación de 51,53 millones. Mientras que las ciudades autónomas Ceuta y Melilla, las que menos han percibido.
Con el objetivo de descarbonizar el transporte profesional, impulsar la tecnología eléctrica o de hidrógeno, renovar el parque de vehículos, reactivar el sector de la automoción y desarrollar el transporte intermodal alternativo, las ayudas que irán a destinatarios finales como grandes empresa, PYMES y autónomos, se establecen de la siguiente forma: 20.000 euros por vehículo para modificar el sistema de propulsión por uno cero o bajas emisiones, 25.000 euros por vehículo por achatarrar matriculado antes del 1 de enero de 2019 y 70.000 euros por punto de recarga eléctrico ultrarrápido.
Pero como sucede con todas las ayudas, hay un máximo que percibir para la adquisición de vehículos cero emisiones. La subvención máxima será de 200.000 euros para autónomos y pequeñas empresas, 175.000 euros para medianas empresas y 150.000 para grandes empresas. En ningún caso, el importe resultante podrá superar la cantidad bruta de 500.000 euros, antes de impuestos y otras retenciones.
Estas subvenciones pueden solicitarse por la adquisición de vehículos híbridos simples (HEV), híbridos enchufables (PHEV o REEV), gas (GNC o GNL), eléctrico puro (BEV) o de hidrógeno (FCV o FCHV) y por categoría de vehículos (N2, N3, M2 y M3).
Estos vehículos, además de cumplir con las tecnologías mencionadas, también deben ser nuevos o tener una antigüedad máxima de 15 meses desde su primera matriculación hasta la fecha del registro para la solicitud de la subvención.

En estos últimos casos, la subvención solo será extensible a vehículos eléctricos puros, híbridos enchufables y eléctricos con autonomía extensible (REEV), así como células de combustible de hidrógeno. Según la previsión del Gobierno se establece un cálculo para subvencionar hasta 2.000 camiones y 500 autobuses eléctricos puros durante la duración del programa.
Las ayudas se percibirán por adquisiciones directas o por contratos de leasing y renting de un mínimo de dos años de duración con matriculación en España a nombre del destinatario final (transportista).
Como excepción, en los vehículos cedidos con contratos de renting, el vehículo puede estar a nombre de la empresa que concede el renting, aunque el transportista sea el solicitante de la ayuda.
Entre las dificultades que se destacan para acceder a estas subvenciones, como ya dejan entrever estas líneas, es el adelanto económico por la compra del vehículo y punto de recarga, unido al largo proceso de los trámites posteriores para el abono de la cuantía por percibir en concepto de subvención.
De hecho, la Administración se toma un plazo máximo de 6 meses para resolver y notificar la resolución del procedimiento y concesión de la ayuda, a excepción de que la normativa de la comunidad autónoma que deba responder aplique un plazo distinto según se especifica en el artículo 19.7 del Real Decreto 983/2021.
De ahí precisamente que al principio de este reportaje se hiciera hincapié en el tamaño de las empresas que deben hacer frente a este cambio, aunque a posteriori puedan recuperar parte de la inversión realizada.
Últimas novedades
En el apartado de las subvenciones hay alguna novedad de última hora, ya que la están aplicando algunas Comunidades Autónomas. Se trata que desde ahora el montante total de la ayuda no puede superar el 30, 40 o 50% de la diferencia entre el coste de un vehículo eléctrico y otro de combustión. De ahí que entre el papeleo que se pide está el de presentar presupuestos de camiones diésel.
Para dar facilidades, la mayor parte de marcas de camiones están ayudando en el papeleo a las empresas de transporte realizando las gestiones para solicitar dicha ayuda.
Es más, en algunos casos, los servicios financieros de las marcas ya están teniendo en cuenta la subvención que se percibirá a la hora de calcular la cuota mensual que pagar. Algo que, desde luego, agradecerán las compañías de transporte.



