FENADISMER denuncia que España se ha consolidado como uno de los países con los carburantes antes de impuestos más caros de la Unión Europea, lo que lastra la actividad del transporte y la logística.
Según los últimos datos del Boletín Petrolero de la Comisión Europea, España ocupa el tercer puesto en el ranking de precios de gasolina y el séptimo en diésel entre los 27 Estados miembros.
En el caso de la gasolina, solo Países Bajos y Dinamarca registran precios más elevados que España. En cuanto al diésel, fundamental para el transporte de mercancías por carretera, nuestro país únicamente se sitúa por detrás de Países Bajos, Dinamarca, Finlandia, Alemania, Luxemburgo y Suecia.
La federación considera “inadmisible” que, en un contexto de crisis energética global derivada de la guerra en Oriente Medio, las petroleras estén neutralizando las medidas de apoyo aprobadas por el Gobierno.
A juicio de FENADISMER, el sector energético está absorbiendo las rebajas fiscales recientes, impidiendo que el ahorro llegue al consumidor final y, especialmente, a los transportistas profesionales.
Para la organización, esta estructura de precios evidencia un comportamiento oportunista por parte de las operadoras petroleras, que estarían aprovechando la inestabilidad internacional para ampliar sus márgenes de beneficio.
Esta situación coloca a las empresas españolas de transporte en clara desventaja competitiva respecto al resto de Europa, al soportar unos costes de combustible de los más altos de la UE.
“Es urgente que las autoridades de competencia intervengan ante este abuso manifiesto”, subraya FENADISMER, reclamando medidas de control inmediatas.
La federación exige que se garantice que las bonificaciones y reducciones fiscales se trasladen íntegramente al precio en el surtidor, evitando que España siga liderando injustificadamente los rankings de precios de carburantes en la Unión Europea.



