Charlamos con José Luis Quero, responsable de Acendix en España, que nos detalla la estrategia de Foton para crecer en el mercado europeo, impulsar su red de concesionarios para dar servicio y avanzar hacia la electrificación del vehículo industrial.
Hace más de cincuenta años arranca la historia del Acendix, un grupo empresarial cuya sede central está en Madrid, pero que sus orígenes se sitúan en un punto estratégico para el transporte, Vilamalla (Girona) y que se compone de diferentes compañías siempre ligadas al mundo de la automoción y específicamente al vehículo industrial.
Su última etapa arranca con la adquisición de los contratos de importación para España de las marcas BMC, OHM y Foton, con esta último como punta de lanza. Entrevistamos a José Luis Quero, quien dirige la compañía desde el pasado marzo.

-¿Qué de importante es Foton para el Grupo Acendix?
-Para nosotros es clave. En el caso de OHM es una marca que trabaja un producto 100% eléctrico para municipalidades, concursos públicos… Es un vehículo más compacto y muy interesante. Por otro lado, con BMC estamos trabajando el modelo Pro L, pero también estamos más enfocados al bus y a vehículos específicos militares.
Y ahora mismo el foco de nuestro trabajo es Foton, una marca que viene con la sana idea de ser líder dando soluciones al sector del transporte. Con ellos no solo vamos a hacer la importación y distribución en España de sus vehículos, sino que también estamos encargados del proyecto de desarrollo de la fabrica de ensamblaje en nuestro país.
Foton tiene un proyecto muy importante para Europa de implantación al 100% y nosotros somos la puerta de entrada. En ese nivel de desarrollo vamos de la mano con ellos para desarrollar esa fábrica que a buen seguro va a ser muy importante a la hora de introducir el producto de origen chino en el mercado europeo.

-Pero, ¿cuál es la dimensión real de Foton?
Para poner en situación Foton es el primer productor mundial de vehículo industrial del mundo. Hay una previsión de fabricar un millón de camiones en 2030, pero ahora está en 750.000 unidades, de las que se exportaron el pasado año 165.000 camiones con presencia en África, Sudamérica y Oceanía.
Foton a diferencia de otros fabricantes chinos no llega a Europa como primera opción sino que ha trabajado desde hace más de 20 años en mercados exteriores, que le han curtido fuera de China. Con Europa y Estados unidos tendríamos una presencia en más de 140 países. No hay otro fabricante que esté presente en tantos mercados.
-Y entonces, ¿en qué consiste ese proyecto de la fábrica de ensamblaje? ¿Dónde se va a desarrollar?
-A día de hora los camiones Foton se fabrican en China, en Beijing, en una de 25 factorías que tiene la marca y nosotros ejercemos como importador. El vehículo normalmente llega vía marítima. De hecho, Foton tiene un barco propio específico para el transporte de nuestro producto a nivel mundial.
Es una ventaja competitiva porque no dependes de terceros. De este modo, los vehículos llegan, pasan el control de calidad, pagan sus aranceles y se distribuyen a la red para ponerlos a la venta. Pero el siguiente paso es conseguir una fábrica en territorio europeo, presumiblemente se llevará a cabo en Cataluña por ser un punto estratégico, que lo que hará será recibir de China una parte de las piezas del vehículo, que junto con otras piezas de origen europeo, se ensamblarán aquí. De esta forma, el producto ya será ‘made in Europe’.

Estamos trabajando para que el año que viene ya tengamos al menos un modelo que se pueda producir de esta forma. El resto se mantendrán con el modelo de importación actual, pero con el objetivo a más largo plazo de que la totalidad de vehículos se fabriquen aquí.
Europa es un mercado que necesitamos para crecer y teniendo en cuenta las exigencias normativas de la UE, lo que Foton ha hecho es integrarse, seguir la ley, de ahí lo de la factoría. A día de hoy, lo más importante es seguir siendo una opción competitiva para que el ciudadano europeo se aproveche de nuestra capacidad técnica y tecnológica. Además, se crearán puestos de trabajo, no sólo en la factoría, sino también en la red de concesionarios.
-En ese sentido la apuesta por España es muy importante, ¿no?
-Claro. Es que somos la puerta a Europa. Y con el Grupo Acendix hay una relación de confianza, sobre todo de convergencia en maneras de hacer y pensar, sobre todo hacia donde va el futuro. Foton es una marca que piensa en verde, es decir, que el vehículo industrial va a transformarse y quiere ser protagonista de esa transformación.
La cultura china es muy diferente a la nuestra, pero hay cosas de cuidado a la persona que a mí me han sorprendido para bien. Me he sentido muy bien acogido y respaldado. Son gente que trabajan muy bien el cuidado a la persona. Eso se transforma en resultados. Te sientes parte de un proyecto muy grande.

-Y, ¿cuál es vuestro plan estratégico para los próximos años?
Para nosotros lo mas importante es desarrollar una red. Estamos trabajando en un modelo claro de grandes grupos automovilísticos que tengan experiencia en el mundo industrial y también con el producto chino a través de otras líneas de negocio como son los turismos.
Queremos que nos den un sostén claro para el cliente. Foton es líder mundial, muy potente, pero al final necesitamos que el usuario final tenga el servicio que le hace falta y mas teniendo en cuenta que estamos hablando de una herramienta de trabajo.
Somos conscientes de que el nivel de exigencia va a estar por encima del que tiene con cualquier otro fabricante. Es muy importante dar soluciones rápidas y que no paralice al cliente, que no repercuta en su TCO. De nada te sirve tener un vehículo muy interesante en términos económicos y de coste operativo si al final está parado. En ese sentido, tenemos claro que el servicio es muy importante y que lo deben dar primeros espadas, muy cualificados.
Aquí, Foton atrae a nuestros socios, a los concesionarios por la gama de producto, por la calidad de los materiales, por la competitividad y sobre todo por la proyección que te ofrece. Además, contamos su apoyo para algo que es fundamental que es la formación. Por ejemplo a nivel técnico y comercial para que la gente que vende el producto sepa los beneficios que un cliente puede tener al disfrutar de esta tecnología.

En cuanto al producto, arrancamos en las 3,5 toneladas y ahora estamos trabajando muy bien el 7,5 toneladas, que es un producto tremendamente competitivo en versiones diésel y eléctricas. Tenemos el eMiler 4.2 eléctrico que también es supercompetitivo y que incluso se puede conducir con carnet B.
En breve llegará un vehículo que nos están demandando mucho que es el 3.500 kilos en diésel y para culminar en la IAA de Hannover se presentará la tractora de larga distancia en versión diésel y eléctrica.



