Carlos Espada, Zero Emissions Business Development Manager SP & PT en DAF, analiza en esta entrevista la apuesta de la marca por la electromovilidad, el valor añadido de su gama eléctrica y el papel clave que desempeñan el asesoramiento personalizado y las soluciones de carga en la transición hacia el vehículo industrial cero emisiones.
-DAF ofrece soluciones eléctricas para ser usadas en numerosas aplicaciones de transporte, pero ¿qué los distingue de otras marcas? ¿Cuál es el valor añadido que aporta la marca?
-Este año, en DAF Electric hemos dado un paso decisivo para responder a las necesidades reales de nuestros clientes, especialmente en aplicaciones concretas donde hasta ahora ninguna marca había ofrecido soluciones adecuadas.
Sectores como la construcción o aplicaciones especiales a las que nosotros llamamos “vocational” generan una gran demanda de vehículos eléctricos ya que, normalmente, operan en rutas más cortas, acceden a zonas urbanas restringidas y aprovechan una mayor capacidad de instalación de cargadores potentes en sus propias instalaciones (naves industriales con gran capacidad energética).
En DAF, contamos con una ventaja histórica que hemos querido maximizar: nuestra amplia variedad de configuraciones de ejes. Hemos ampliado nuestra gama eléctrica para cubrir todas las configuraciones entre ejes que ya teníamos disponibles en diésel.
Esto nos ha permitido convertirnos en la marca con la oferta más completa de vehículos eléctricos pesados del mercado, adaptándonos a las demandas específicas de cada cliente y facilitando la transición hacia la electromovilidad en sectores donde la electrificación es ya una prioridad.
Además de ampliar nuestra oferta eléctrica, hemos electrificado las dos cabinas más grandes del mercado: nuestro XG y XG+. Lo hemos hecho con un objetivo muy claro: ofrecer una experiencia de conducción inmejorable. En DAF somos conscientes de que los conductores son un bien cada vez más escaso y valioso, por lo que cuidarlos es una prioridad absoluta.
Estas cabinas combinan el máximo confort, espacio y tecnología, garantizando que el conductor pueda desempeñar su trabajo en las mejores condiciones posibles. Creemos firmemente que una experiencia superior para el conductor no solo mejora la productividad, sino que también contribuye a atraer y retener talento en el sector del transporte.

-Con un producto referencia en el sector, ¿qué importancia tiene contar con servicios que apoyen la transición hacia la electromovilidad? ¿Cuáles son vuestras principales bazas en este sentido?
-Nuestra única opción es dar la mano a nuestros clientes y acompañarles en cada paso de la transición energética. Para ello, ofrecemos un servicio basado en la atención personalizada y un asesoramiento impecable a través de toda nuestra red comercial.
Practicamos una venta consultiva en la que nuestros expertos analizan minuciosamente el negocio de cada cliente: cada ruta, cada tipo de carga y todas las variables relevantes.
Con estos datos, desarrollamos un proyecto personalizado utilizando nuestro sistema de última generación, que evalúa todas las variables para determinar la viabilidad de cada iniciativa de electrificación. Pero no nos quedamos solo en el análisis: una vez confirmada la viabilidad, ponemos a disposición de nuestros clientes un lote de vehículos de demostración, repartidos estratégicamente por todo el territorio, para que puedan probar los camiones directamente en sus operaciones.
Además, contamos con un portfolio completo de soluciones de carga Paccar, gestionadas por nuestro departamento Paccar Power Solutions. Ofrecemos estudios exhaustivos para diseñar e implementar bases de carga de hasta 400 kW en las instalaciones de nuestros clientes, ajustándonos siempre a sus necesidades específicas.
Estos son proyectos únicos, hechos a medida, que requieren dedicación, recursos y esfuerzo; pero para nosotros todo vale la pena cuando nuestros clientes obtienen soluciones que realmente están a la altura de sus retos y les permiten avanzar hacia un futuro más sostenible.



