La evolución del puerto de Valencia y su consecuente expansión en torno al contenedor ha supuesto también un crecimiento a las empresas de transporte. A pesar de los buenos números, hay problemáticas que intentan reivindicar en los foros de debate portuarios.

Nosotros hablamos con Carlos García, gerente de la Asociación de Empresas de Logísitica y Transporte de Contenedores, la ELTC, justo cuando acaba de tener una de esas reuniones con la autoridad portuaria.
La ELTC reúne a 178 asociadas, la cara visible de las empresas de transporte terrestre de contenedores que operan en el puerto de Valencia. En total engloban unos 1.100 camiones. Estos están divididos en aquellas compañías con más de tres camiones y desde 2012 se da cabida a pequeños transportistas con hasta tres vehículos.
Como asociación, la ELTC tiene el objetivo, entre otros, de representar, gestionar y defender los intereses de los empresarios asociados, así como dar la formación adecuada al personal que la forma.
Importancia del transporte
Como bien nos cuenta Carlos García, gerente de la ELTC, “le pedimos a las autoridades portuarias agilidad en los servicios. Sabemos de la importancia que tienen las navieras, los buques, pero por complejo que sea, le pedimos que no se olvide del lado tierra. Nosotros necesitamos infraestructuras para desarrollar nuestro negocio. Se deben reducir las congestiones en los accesos, las colas en las operaciones de carga, o contar con horarios adecuados.»
“En el caso de los accesos, la situación es crítica, ya que cualquier avería técnica del sistema de control o un vehículo averiado supone un desastre. En estos momentos se están produciendo más incidencias de las habituales. Desde luego que está bien crecer, eso genera riqueza, pero nosotros tenemos una clara preocupación por los accesos”, remarca el responsable de la ELTC. En este sentido y para evitar situaciones desastrosas, desde esta agrupación también demandan una mejor gestión de los festivos locales, para coordinar mejor los trabajos.
Otro de los puntos más controvertidos y en el que la ELTC hace hincapié es el de la gestión de los contenedores vacíos. “El contenedor vacío se debe revisar, limpiar porque queda suciedad, restos de embalajes… Nuestros conductores deben hacer una comprobación elemental pero no tienen por qué limpiarlo. Ahora mismo nos estamos viendo obligados a hacerlo sin cobrar por ello. Estamos perdiendo tiempo, dinero y perdemos seguridad en nuestros conductores. Hemos entrado en un bucle complejo, donde el problema es estructural. En principio el dueño del contenedor es el que tiene que hacerlo, pero como todos los eslabones de la cadena pasan de la cadena, llega el último (nosotros) y lo acabamos haciendo. Es una tendencia que va a peor”, apunta.






