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El Volvo FH de TransPorta Villar, un lienzo sobre ruedas

Daniel Porta quiso plasmar algunas de las obras del pintor español, Luis Royo, en este Volvo FH 460 que conduce con orgullo Claudio Lazar.

En un pequeño municipio valenciano, Villar del Arzobispo, tiene la sede esta empresa familiar, TransPorta Villar. Al frente, Daniel Porta, que le tomó el relevo a su padre, Francisco Porta, fundador a principios de los setenta, y aunque jubilado le queda lejos desvincularse del negocio familiar, pues siempre anda cerca.

Una empresa dedicada al transporte alimentario en cisterna, en concreto, vino y zumo. En 1996, Daniel se incorporó a las filas del negocio y quiso decorar su primer camión, y ahora, los tres que tienen están decorados. Tal cual se compra un camión nuevo, en primer lugar los conduce él y pasan por el aerógrafo.

Un Volvo en pie de guerra

En 2015 se agregaba a las filas del negocio este imponente Volvo FH 460, y Daniel estaba al volante. Quiso decorarlo y para ello eligió un par de obras del pintor turolense Luis Royo, dos guerreras muy sensuales. “Casi todos los camiones llevan reproducciones de las pinturas de este pintor que me gusta, a excepción de alguno que lleva a mi hermana o mi sobrina”, matiza Daniel.

Volvo FH TransPorta

Pero quiso ponerle un toque muy propio, lacar el dibujo con una especie de purpurina para que en función desde donde se mire haga unos tonos rojizos y rosados, y desde otro ángulo se vea en tonos marrones. “Fue un invento mío, al pintor le dije a ver qué efecto conseguimos. Y así quedó”, reconoce Dani.

En la actualidad, el trabajo y la gestión del tráfico de los camiones le impide ponerse al volante tanto como quisiera, y pasa más tiempo en la oficina, así que el Volvo lo conduce Claudio Lazar, el conductor más veterano de TransPorta Villar. Este rumano de 46 años suma 21 años en nuestro país, veinte de los cuales los lleva trabajando para esta empresa familiar.

Volvo FH TransPorta

“No quería trabajar en otra cosa”, admite Claudio. Aunque en su país contaba con todos los permisos de conducir, cuando llegó aquí tuvo que volver a sacárselos, pues la convalidación de su carnet rumano llegaría medio año después de haberlos obtenido de nuevo.

Ha estado vinculado a la empresa desde que llegó, primero trabajando en el campo y luego, tras unas pruebas de conducción que le hizo Francisco, se sumó a la empresa de transporte. “Es normal, quiso cerciorarse de que realmente sabía conducir, pues muchos dicen que saben y luego pasa lo que pasa”, sonríe Claudio.Volvo FH TransPorta Se pasó un par de meses realizando ruta con su jefe hasta que ya conoció las bodegas que ahora visita semanalmente. De La Mancha a Perpiñán transportando vino, o bien, con vinos dulces como el Moscatel o la Mistela, desde Cheste o Chiva. “Es un trabajo que te tiene que gustar, se pasa mucho tiempo fuera de casa”, reconoce Lazar.

A pesar de esta afirmación, Claudio está encantado con su trabajo y con la empresa para la que trabaja, y él se dedica en cuerpo y alma a su profesión. Aunque está muy bien, ya tiene planeado volver a su país algún día y reunirse con su hermano.

Volvo FH TransPorta

El conductor

Claudio Lazar, apasionado de la profesión, de 46 años y de origen rumano, llegó hace veintiuno a nuestro país con el título de mecánico de autos y todos los carnets. Lleva trabajando para TransPorta Villar veinte años y, aunque tenía los carnets, tuvo que volver a sacárselos aquí. Ahora conduce este Volvo FH 460, al que cuida como si fuese suyo.