Las asociaciones gallegas de transportistas VIEIROS y AETRAM han dado un paso al frente para denunciar la creciente sensación de inseguridad que viven los profesionales del transporte por carretera cuando circulan por la autovía A‑6 y la paralela N‑VI en Castilla y León.
Ambas organizaciones, que representan a pymes y autónomos del sector, han remitido un escrito al delegado del Gobierno en esta comunidad exigiendo medidas inmediatas y eficaces.
La A‑6 es uno de los grandes ejes de mercancías de la Península, especialmente para los transportistas gallegos, ya que canaliza buena parte del flujo de camiones entre el noroeste (Galicia y Asturias) y el resto de España.
Según subrayan las asociaciones, este elevado volumen de tráfico contrasta con la falta de áreas de descanso y parada “mínimamente seguras” para vehículos pesados en el tramo que atraviesa Castilla y León.
Cortes de lonas, robo de gasóleo y mercancía
En los últimos meses, VIEIROS y AETRAM han recogido un número creciente de quejas de transportistas que utilizan habitualmente este corredor. Los incidentes descritos van desde cortes en las lonas de los semirremolques hasta el robo de gasóleo y, en los casos más graves, sustracción de mercancía mientras los vehículos están estacionados.
Las asociaciones citan como puntos especialmente problemáticos diferentes localidades de Castilla y León, entre ellas Labajos, Mota del Marqués, Urueña, Benavente y Astorga, aunque advierten de que la problemática se extiende a otros enclaves donde se concentran camiones para descansar, pernoctar o comer.
En los robos de mercancía más serios, los afectados han llegado a presentar las correspondientes denuncias ante las autoridades competentes.
Transportistas inseguros y sensación de abandono
Más allá del perjuicio económico, VIEIROS y AETRAM ponen el foco en el clima de inquietud que se ha instalado entre los conductores que operan en esta ruta. Cada vez más profesionales manifiestan sentirse desprotegidos, con una sensación de impotencia y abandono por parte de las fuerzas de seguridad cuando se ven obligados a detenerse en ciertos puntos.
Las asociaciones hablan abiertamente de transportistas que se sienten “inseguros e incluso asustados” en algunas zonas de la A‑6 y la N‑VI a su paso por Castilla y León, especialmente en los puntos negros donde se agrupan numerosos vehículos industriales durante los descansos obligatorios.
Exigen más presencia policial y acciones innovadoras
Ante esta situación, VIEIROS y AETRAM reclaman un refuerzo claro de los controles y de la vigilancia, con presencia física de agentes en los enclaves donde se concentra la actividad delictiva. Consideran que no basta con incrementar los controles puntuales, sino que es necesario elevar su eficacia real sobre el terreno.
Además, abogan por aplicar medidas “nuevas e innovadoras” que resulten efectivas tanto para disuadir a los autores de estos robos como para poder abortar los incidentes cuando se produzcan. En su escrito a la Delegación del Gobierno en Castilla y León, insisten en que la seguridad de los camiones en ruta no es un asunto menor ni algo que se pueda resolver de la noche a la mañana, pero piden que se actúe sin más demoras.
Las dos organizaciones recuerdan que se ha pasado de incidentes esporádicos a una situación que describen ya como “persistente”, con un goteo continuo de sucesos que afectan de lleno a la actividad de los transportistas gallegos.
Por ello, consideran urgente revertir esta deriva antes de que la inseguridad acabe condicionando todavía más la operativa de las empresas de transporte que dependen de este corredor para mover mercancías entre Galicia y el resto de la Península.
VIEIROS y AETRAM apelan a la responsabilidad de las administraciones para garantizar que la A‑6 y la N‑VI sean rutas seguras también en las paradas, y no solo mientras los camiones están en marcha.



