Estimados lectores, varías circunstancias, se dan en mi país Venezuela y las regiones que afectan al sector transporte, a pesar que esta situación no es nueva, en lo que va desde el año 2013 se ha agravado para muchas empresas de transporte, que ha sentido la consecuencia de la deficiencia en el sector.
Y como en toda época, existen duras batallas, estamos luchando contra una hiperinflación galopante. Hoy en día los operadores de vehículos de carga pesada, dejaron de ser unos maestros, para ser unos héroes ante Venezuela y el sector transporte, con la misión de transportar los rubros que desarrollan y sustentan la nación.
Arriesgando su vida desde el alba al anochecer, sorteando de no encontrarse con un viejo enemigo del sector, los piratas de carreteras y sus sorpresivas trampas, para obtener lo ajeno.
Entre otras situaciones extremas por mencionar las largas colas de gasoil, siendo resilientes en su debido proceso, para poder abastecer de combustible a la unidad de carga. Debido a esta recesión económica ya no se puede hacer un venturoso viaje, ya que hemos sido los más afectados en la oferta y demandas de repuestos, acudiendo a una vieja práctica de canibalizar un vehículo parado, para mantener operativo uno productivo.
Que en buena parte sirve para sobrevivir, pero por otro lado puede terminar con un empresario y emprendedor en ver sus esfuerzos convertido en chatarra, ante la dificultad de equilibrar los fletes por los altos costos.

Acudiendo también a esas honorables maquinas que revolucionaron al sector transporte, por allá en los años 1950 a 1990,por la económica manutención, al mismo tiempo aumentando la competencia contra el transporte de maletín ,quienes canibalizan los fletes a bajos precios de los costos operativos de la unidad de carga.
Aquí no había visión de gerencia que proyecte su negocio a futuro, eligiendo como una posible opción otras actividades o cerrar las puertas a estos servicios, antes las dificultades del día a día. Canibalizar nos llevara a la extinción pero la competencia leal nos llevara al crecimiento.
Y como dijo una vez Tobías Wolff estamos hechos para persistir así que sabemos quiénes somos. Hoy más que nunca, tenemos a pruebas nuestras conciencias, valores y misión de futuro, y sobre todos que aceptamos nuestra responsabilidad como actores en tiempos difíciles.
Esto va en honor a toda esa horda, de maestro operadores de vehículos de carga activos en el país, incluyendo a mi padre Raúl Mercado y padrino Yowany Ocanto quienes se juegan la vida en este oficio a diario, y dejar una vez más en alto a Venezuela, como lo hicieron los honorables maestros de las viejas escuela.
A su vez animando desde aquí a todos aquellos que se fueron a diferentes países a ofrecer sus honorables servicios, y en memoria de aquellos que dieron lo mejor en vida y ahora han ascendido a una nueva misión de vida.
Me despido invitando a todo lector, avivar la fe para reflexionar en costumbres y hábitos, esperanza para actuar, y amor para con el prójimo en mucho más que palabras, siendo estos valores nuestra mayor riqueza como humanidad, ante cualquier pandemia y crisis económica, hasta la próxima sesión y por este mismo canal.



