Fue en nuestro número 391, hace apenas cuatro días, cuando conocimos a una Cristina cálida, embaucadora y cercana; pero ayer su pareja, Carmelo, nos llamó para darnos esa noticia para la que no hay preparación buena posible: “Cristina ha fallecido el viernes 9 de mayo y me gustaría que la recordarais en SOLO CAMIÓN, porque estaba muy orgullosa del reportaje que le hicisteis cuando aún no teníamos ni se atisbaba la enfermedad que en pocos meses se la ha llevado por delante.
De hecho, esta foto se la hicisteis vosotros, y es la foto que hemos puesto en el funeral. Me quedo en blanco… No sé qué más deciros”.

El dolor de Carmelo, proporcional siempre a todo lo que uno amó al que se va, esperamos que muy pronto vaya cristalizando en todos los recuerdos que quedarán ligados a esta mujer luchadora, sensible y fuerte, que deja a su hija Mar, de 23 años, así como a Yolanda, una hermana con discapacidad intelectual que llenaba muchas horas de su día, y de la que hablaba con infinita ternura.
Leer hoy aquel reportaje elaborado hace un año, con el que Carmelo nos ha pedido que la homenajeemos, produce mucha melancolía.

Nos hablaba de su abuelo, sus oficios anteriores como socorrista o educadora social, el momento laboral dulce por el que pasaba y, sobre todo, el sueño de jubilarse a los 60 años e irse de vacaciones en una caravana con Carmelo, Mar y Yolanda, las tres personas que, nos decía, siempre quería tener a su lado.
Conocerla fue un regalo, y su memoria, para la familia de SOLO CAMIÓN, siempre será inspiradora.




