Llevamos horas de conducción, la ruta se nos está haciendo larga y nos toca buscar aparcamiento. Toca descansar. Unos horitas donde poder echar una cabezadita, estirar las piernas y, si es el momento, preparar la comida o dirigirnos a algún restaurante para dar un bocado.
Buscamos el área de servicio adecuada, intentando evitar que los amigos de lo ajeno lo tenga fácil. Hay lugares donde más vale no parar, eso lo tenemos claro, aunque hay ocasiones en las que no tenemos otra opción. Salimos de la autopista, entramos en el lugar correcto y, suerte, un sitio libre.
Ahora toca otro paso en esta odisea. En función de la hora es más que complicado, pero en esta ocasión la suerte se ha apoderado de nosotros. Hemos encontrado un espacio, quizás no es el mejor pero hay que aparcar.
Comenzamos la maniobra de aparcamiento, pero a veces nos complicamos la vida. Hemos entrado con mal pie, estamos cansados, en fin, no siempre lo podemos hacer todo a la primera. Lo que podemos observar en este vídeo es una de esas ocasiones. Aquellas en las que piensas «tierra trágame».
Nos situamos en Estados Unidos, en Indianápolis. El camionero en cuestión se decide a aparcar su gigantesco tráiler, en un lugar repleto de camiones. No lo ve nada claro. Más bien, nada. Tanto es así, que incluso decide bajarse y echar un vistazo a ver si toca con los camiones que están tras él. Reemprende la maniobra, pero sigue demasiado ajustado con el camión que tiene a su lado derecho.
El conductor puede ser más o menos habilidoso, a saber la circunstancia por la que estaba pasando en ese momento. Lo que sí llama poderosamente la atención y desde luego es recriminable es la actitud del que está tomando las imágenes. Le da más valor a tener un vídeo para luego compartirlo en la red social de turno, que no va bajarse de su camión, apagar la cámara y ayudar a un compañero.
Bueno, ya sabemos que de todo hay en todos lados, aunque afortunadamente el compañerismo está más a la orden del día, que no este tipo de acciones.



