Los transportistas portuarios de la Ciudad Condal se han echado a la calle después de cinco días de movilizaciones en el interior de las instalaciones del puerto. La situación es insostenible para el colectivo portacontenedores que, después de varias reuniones con todas las partes implicadas en el conflicto poco o nada avanzan en sus negociaciones.
Y lo poco que han avanzado ha sido por la
implicación y esfuerzo que viene destinando tanto la Generalitat de Catalunya como las autoridades del Puerto de Barcelona, que tratan por todos los medios de desbloquear y reconducir las negociaciones ante la precaria situación por la se mueve el sector del transporte portuario.
Los camioneros han respondido en masa a la convocatoria de la organización Sintraport y mucho antes de las ocho de la mañana de hoy se han venido concentrando en la zona aduanera del puerto.
Desde allí han salido puntualmente y en bucles de 50 camiones se han echado a las principales arterias de la ciudad para recorrerlas en una marcha lenta que se detuvo en la calle Aragón, frente a la Dirección General de Transportes de la Generalitat de Catalunya.
El gremio ha anunciado que estas movilizaciones continuarán mientras siga existiendo la frágil situación laboral actual en la que se ven envueltos más de 820 transportistas y sus familias.
Entre las reivindicaciones más destacadas se encuentran los largos tiempos de espera en terminales y depósitos que corren a cargo del transportista. Otro aspecto que vienen denunciando largamente es el lamentable estado de muchos contenedores, que son propiedad exclusiva del consignatario, pero cuya revisión viene recayendo sobre el camionero.
Estos y otros aspectos están induciendo al transporte del sector hacia una inestable situación que dificulta la estabilidad y rentabilidad de estos pequeños autopatronos. El sindicato Sintraport se lamenta de los contratiempos que puedan ocasionar al resto de conciudadanos con su movilización urbana a la hora de hacerlos partícipes de su extrema situación










