El paisaje resalta por su belleza. Estamos en los Alpes austriacos en el desfiladero llamado Trögerner Klamm. Con sus acantilados de piedra caliza los camiones deben transitar diariamente.
El estado del asfalto es bueno, ese no es el problema. Éste radica en que las piedras literalmente invaden la carretera.
En función de la altura de los vehículos para pasar hay que sacar el metro. En este vídeo le ocurre algo parecido al MAN rígido de tres ejes cargado de troncos.



