El Departamento de Mercancías del Comité Nacional del Transporte por Carretera (CNTC) ha lanzado una advertencia contundente a las empresas cargadoras que están tratando de apropiarse de la ayuda estatal de 20 céntimos por litro de gasóleo, aprobada por el Gobierno para aliviar los costes de los transportistas.
Según el Comité, algunas compañías están exigiendo a los transportistas que descuenten dicha cantidad del precio del servicio, incluso antes de que estos hayan empezado a percibir efectivamente la ayuda.
El CNTC subraya que esta bonificación tiene un destinatario claro: el transportista profesional, que sufre en primera línea el impacto de la escalada del precio del combustible en sus costes de explotación.
Si los cargadores descuentan esos 20 céntimos del precio del transporte, la medida queda vaciada de contenido y el sector no recibe el respiro económico que el Gobierno pretendía.
En la práctica, advierte el Comité, se estaría utilizando una ayuda pública diseñada para sostener al transporte por carretera para mejorar los márgenes de las empresas cargadoras.
El Comité recuerda, además, que esta ayuda no puede manipularse para simular un menor coste del gasóleo a la hora de actualizar las tarifas de transporte en las facturas.

El precio del gasóleo sigue en una preocupante tendencia al alza y, si no se aprueban medidas adicionales con urgencia, la ayuda de 20 céntimos será rápidamente absorbida por nuevas subidas.
Por ello, las variaciones del precio del combustible deben calcularse sobre el coste real, sin descontar en ningún caso la ayuda directa.
No es la primera vez que se produce una situación de este tipo. El CNTC rememora lo ocurrido en marzo de 2022, cuando, tras la invasión de Ucrania por parte de Rusia, se aprobó un paquete similar de ayudas directas al transporte.
Entonces, el Ministerio de Transportes tuvo que intervenir para aclarar que dichas ayudas tenían como único objetivo paliar la subida exponencial de los costes de combustible de los transportistas y que no podían utilizarse para rebajar artificialmente el precio del gasóleo a efectos de revisión de tarifas. La misma interpretación, insiste ahora el CNTC, es plenamente aplicable a la ayuda vigente.
Ante este escenario, el Departamento de Mercancías del CNTC hace un llamamiento firme a las empresas cargadoras para que respeten la naturaleza y finalidad de la ayuda aprobada, actúen conforme a las buenas prácticas mercantiles y se abstengan de presionar a los transportistas para que asuman una bonificación que no les corresponde.
El Comité advierte de que se reserva el derecho a adoptar todas las medidas que considere necesarias en defensa de los intereses del sector si persisten las conductas abusivas.
En un momento de máxima fragilidad para el transporte por carretera, concluye, resulta inaceptable que algunos cargadores intenten incrementar su rentabilidad a costa de quienes garantizan el movimiento de mercancías en todo el país.



