El Clúster Académico del Transporte y la Movilidad Segura y Sostenible –integrado por AT Academia del Transportista, ASTIC, Fundación Corell, DAC Docencia y Ecodriver– urge al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible a avanzar en dos medidas clave para modernizar la formación CAP de los conductores profesionales.
Por un lado, publicar la Orden Ministerial necesaria para regular de forma definitiva la teleformación (formación asincrónica) y, por otro, modificar el Real Decreto 284/2021 para que el aula virtual se reconozca como modalidad ordinaria de formación -no solo en casos excepcionales como pandemias o restricciones de movilidad, como ocurre actualmente-, una vez que ya se ha abierto la consulta pública para ello.
Actualmente, la teleformación continúa limitada por la falta de desarrollo normativo de la disposición adicional novena del Real Decreto 284/2021, que regula la cualificación inicial y la formación continua de los conductores profesionales.
La experiencia acumulada durante la pandemia del COVID ha demostrado que el aula virtual permite eliminar barreras de acceso, facilitar la conciliación laboral y familiar y extender la formación a zonas con escasa oferta presencial. Como modalidad síncrona, el aula virtual garantiza la calidad pedagógica, la trazabilidad del aprendizaje y la interacción directa entre formador y alumno. Además, esta modalidad complementaria permitiría ampliar la flexibilidad formativa, reducir costes logísticos y avanzar hacia un modelo más inclusivo y sostenible.
¿Qué beneficios aporta el CAP online?
- Legal: La Directiva (UE) 2022/2561 y el propio RD 284/2021 permiten el aprendizaje electrónico con garantías de calidad y trazabilidad.
- Pedagógico: El aula virtual mantiene la interacción y calidad formativa; la Teleformación favorece el aprendizaje autónomo.
- Social: Facilita el acceso a personas en zonas rurales, con movilidad reducida o responsabilidades familiares. Facilita la conciliación familiar de los conductores.
- Económico: Reduce costes de desplazamiento, alquiler de aulas y materiales físicos.
- Tecnológico: Las Plataformas Virtuales permiten control de asistencia, identidad y evaluación. Facilitan además la inspección en directo y en diferido.
- Sostenibilidad: La formación online reduce hasta 4 veces la huella de carbono respecto a la presencial.
- Seguridad vial: Menos desplazamientos implican menor tráfico, más fluidez y menos siniestros.
- Flexibilidad: Permite adaptar horarios y ritmos de aprendizaje a las necesidades del alumno.
- Libertad de elección: Centros y alumnos pueden optar por la modalidad que mejor se adapte a sus circunstancias.
- Inclusión: Democratiza el acceso a la formación, reduciendo desigualdades territoriales y sociales.
- Digitalización: Alinea la formación CAP con la transformación digital del Transporte y la Educación.
- Escalabilidad: Permite ampliar la oferta formativa sin necesidad de nuevas infraestructuras físicas.
- Resiliencia: Garantiza la continuidad formativa ante emergencias o restricciones de movilidad (COVID, DANA, Filomena, etc).
- Competitividad: Mejora la cualificación de los conductores y la eficiencia de los centros de formación.
- Convergencia sectorial: Otros sectores (Educación, Sanidad, Empleo) ya han adoptado estas modalidades con éxito.
«Diferentes cursos relacionados con la formación, sensibilización y reeducación de conductores, dependientes del Ministerio del Interior (DGT), ya han integrado de manera efectiva el uso de herramientas digitales como el “aula virtual” y la teleformación», asegura Luis Miguel Soto, CEO de AT Academia del Transportista.
Es fundamental subrayar la apuesta firme y sostenida por la digitalización que define al conjunto del sistema educativo español, así como al ámbito de la formación para el empleo.
En esta misma línea, la Formación Profesional y los programas de formación continua y ocupacional integran de forma creciente las modalidades online y mixtas, fomentando su implantación como parte natural de la oferta formativa. El propio SEPE (Servicio Público de Empleo Estatal) regula y financia acciones formativas en modalidad de teleformación, consolidando un marco normativo y operativo que avala esta evolución.
Este contexto demuestra que la digitalización de la educación no solo es una realidad aceptada, sino una estrategia promovida por las administraciones como herramienta para mejorar la accesibilidad, la equidad y la calidad de la formación.
Incorporar los cursos CAP a esta tendencia resulta, por tanto, necesario y coherente con el camino ya emprendido por otros sectores. No hacerlo supondría situar a los profesionales del transporte en una posición de desventaja, privándoles de las oportunidades que ofrecen los avances tecnológicos y pedagógicos ya consolidados en el resto del sistema formativo.



