Según han hecho público las federaciones gallegas de transportistas FETRAM y FEGATRANS, integrantes del Comité Galego de Transportes, Coca-Cola European Partners Iberia (CCEP Iberia) les ha comunicado a los transportistas gallegos que realizan los servicios de reparto de forma regular de la planta de A Coruña, que de modo inminente dejarán de trabajar de modo directo para ellos.
Obligándolos a aceptar unas condiciones de trabajo mucho más precarias, como subcontratados del operador logístico Grupo Sesé.
Esta decisión no viene condicionada por una valoración negativa de CCEP Iberia de los servicios que este grupo de transportistas autónomos han venido prestando a la empresa, sino por los acuerdos que a nivel más global CCEP Iberia tiene con el Grupo Sesé, proveedor logístico casi exclusivo de la compañía embotelladora en la Península Ibérica.
Cabe destacar que, fruto de esos acuerdos con Sesé, no es intención de CCEP Iberia prescindir de los servicios de este grupo de transportistas, sino que su propósito es sólo romper la relación contractual directa con éstos y que a partir de ahora sigan trabajando para ellos de forma indirecta, subcontratados del Grupo Sesé. En este sentido, CCEP Iberia lleva varias semanas presionando a estos transportistas para que acepten esta nueva situación, si desean que sus camiones sigan cargando en la fábrica.
Desde las federaciones FETRAM y FEGATRANS se ha tratado de mediar en esta situación solicitando que CCEP Iberia se sentase a hablar con el colectivo de transportistas afectados, pero hasta ahora la compañía no ha tenido a bien considerar esta propuesta de diálogo. Del mismo modo, se ha solicitado mediación a las Administraciones Central y Autonómica, hasta ahora sin gran éxito más allá de buenas palabras; de hecho aún se espera respuesta de la Delegación de Gobierno en Galicia a una solicitud de reunión para hablar del tema.
Se repite por tanto el escenario vivido ya en 2015. Entonces CCEP Iberia trató de forzar esta misma situación, pero las movilizaciones de los transportistas gallegos consiguieron que la compañía reconsiderase esa decisión y finalmente pudieron seguir trabajando de modo indefinido hasta hoy. Ahora, en 2019, CCEP Iberia vuelve a operar del mismo modo, avocándonos a una situación que puede desencadenar en un nuevo conflicto si no se arbitra una solución a tiempo.



