En el Día Internacional de la Mujer, la Asociación del Transporte Internacional por Carretera (ASTIC) demanda que las políticas públicas para impulsar la paridad en el mercado laboral no se olviden de atraer a las mujeres a la profesión de transportista, donde existe un enorme desequilibrio de género.
Y es que actualmente, mientras que el 52% de la población española son mujeres, apenas alcanzan el 3 % de los conductores en el transporte pesado de mercancías por carretera, en el que urge incorporar aproximadamente 15.000 nuevos profesionales.
Una espectacular brecha de género que se está cerrando muy lentamente, ya que en los últimos cinco años, el 8,5 % de los permisos emitidos para conducir camiones han sido para mujeres, según datos de la DGT.
De este modo, ASTIC pide a las Administraciones públicas españolas y europeas mayor implicación e inversión dirigidas a promocionar y favorecer que las mujeres se incorporen a la profesión de transportista.
Precisamente el Consejo de Ministros (CM) ha aprobado un anteproyecto de ley de representación paritaria entre hombres y mujeres en los centros de decisión.
El objetivo de esta futura norma es que cada uno de los sexos suponga, como mínimo, el 40 % en la composición del propio CM, las candidaturas electorales, los consejos de administración de las grandes empresas o los colegios profesionales, entre otros organismos.

«Una paridad que la Administración también debería alentar en el transporte de mercancías por carretera para garantizar la sostenibilidad de un sector que constituye el eje vertebrador de la actividad económica de nuestro país.
En caso contrario, no seremos capaces de aprovechar el creciente tirón laboral y económico que proyectan varios estudios para 2050: la tasa de movilidad de mercancías se incrementará en un 60 %», explica Ramón Valdivia, vicepresidente ejecutivo de ASTIC y miembro de la Ejecutiva de la Organización Internacional del Transporte por Carretera (IRU).
«Igual que existen políticas públicas y recursos del Estado dirigidos a despertar entre las jóvenes vocaciones en las carreras STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas), debidamente contempladas en la Ley de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación, sería justo que también existiera este mismo interés para involucrar a las mujeres en una profesión estratégica que no debe ni puede prescindir de esta fuerza laboral tan valiosa.
En nuestro sector es fundamental atraer y retener el talento, sin dejar a nadie al margen», destaca Valdivia.
«La profesión de transportista está tradicionalmente ligada al género masculino, quizás por prejuicios que nos impedían visualizar al mando de un camión por el esfuerzo físico que requería, pero eso es definitivamente algo del pasado, no aplicable con los vehículos actuales.

Además, desde septiembre de 2022 la ley prohíbe a los conductores cargar y descargar la mercancía que transportan.
Esta profesión sigue siendo exigente, pero sin duda alguna las mujeres son igual de capaces que los hombres de realizarla con la misma profesionalidad, algo que demuestran día a día los miles de conductoras de camión que trabajan en nuestro país.
Entre todos debemos eliminar esta etiqueta de “profesión masculina” y trabajar para hacerla más inclusiva», señala el directivo de ASTIC.
Este déficit de mujeres llama todavía más la atención si tenemos en cuenta que nuestro país tiene una de las tasas de desempleo femenino más altas de Europa (14 %) y el panorama actual de grave escasez de conductores profesionales (en España sólo uno de cada es menor de 50 años, así que en una década se perderá más del 30 % de esta fuerza laboral por falta de relevo generacional).
Esta brecha de género en el transporte de mercancías por carretera también se aprecia en el resto del mundo.
El porcentaje de mujeres en este sector es alarmantemente bajo en todos los países del globo: Estados Unidos (8 %), Italia (7 %), China (5 %), Alemania (5 %), México (2 %) o Rusia (1 %).



