El Gobierno aprueba a partir del 1 de enero de 2023 la prórroga de la bonificación de los carburantes para el transporte profesional por carretera.
En este sentido, organizaciones como Fenadismer, CETM o ASTIC valoran positivamente la medida acordada por el Ejecutivo. Así, el Consejo de Ministros ha aprobado una primera fase que contempla un descuento de 20 céntimos por litro de combustible consumido entre el 1 de enero y el 31 de marzo; y la segunda una bonificación de 10 céntimos de euros entre el 1 de abril y el 30 de junio.
Para las flotas movidas por gas se prevé una compensación de 27 céntimos hasta marzo y de 14 céntimos de euros durante el segundo trimestre del año, dadas las especiales circunstancias a las que se enfrenta el precio del gas.
Esta medida se enmarca dentro del tercer plan anticrisis para paliar las consecuencias económicas y sociales de la guerra en Ucrania ya que al tratarse de un sector absolutamente vital para la economía española esta medida representa un balón de oxígeno para la competitividad de la misma.
Para Ramón Valdivia, vicepresidente ejecutivo de ASTIC (Asociación del Transporte Internacional por Carretera), «es una medida que, sin duda, beneficia a nuestra economía ya que el transporte terrestre de mercancías es totalmente estratégico, tanto en el ámbito doméstico como internacional, e imprescindible para abastecer tanto a la población como a casi todos los sectores económicos, máxime en un país como el nuestro, donde el 95 % del movimiento terrestre de nuestras mercancías y el 70 % de las exportaciones a Europa se realiza por carretera».
El transporte ha sido uno de los sectores más perjudicados por el alza del precio del combustible (que representa más de un tercio de los costes operativos de un camión pesado) que ha registrado máximos históricos durante 2022, lo que se ha traducido en que las empresas transportistas de nuestro país han tenido que llegar a pagar durante varios meses unos 2.000 euros más mensualmente para llenar el depósito de cada uno de sus camiones (aparte del Adblue).
Un vehículo pesado medio puede repostar hasta 1.500 litros de diésel de una sola vez y consume de media 35 litros por cada 100 kilómetros, lo que le permite autonomías de más de 4.000 km.
En el caso de los camiones que consumen gas natural, en modalidad comprimido (GNC) o licuado (GNL), unos 12.000 operativos en nuestro país, el impacto fue aún más acusado, ya que en marzo de 2021 el precio del GNL registraba precios de 0,8 euros/kg y en marzo de este año superaba los 2 euros/kg, por lo que los operadores de transporte con vehículos a gas natural han llegado a pagar cerca de 4.000 euros más al mes por llenar sus depósitos.
En el caso de las empresas que se benefician de la devolución del gasóleo profesional, es decir, aquellas con flotas de vehículos de más de 7,5 toneladas de masa autorizada, la ayuda la abonará la Agencia Estatal de Administración Tributaria al acabar cada mes de aplicación de la medida, junto a la devolución parcial del impuesto de hidrocarburos según permite la normativa europea (4,9 céntimos de devolución por litro consumido) y se calculará en función de los litros consumidos y pagados con las tarjetas de gasóleo profesional, entre otros sistemas.



