En la actualidad, las nuevas generaciones se desaniman a convertirse en conductores profesionales y, además, el gobierno debe impulsar programas de ayuda para paliar esta acuciante falta de vocaciones en un sector – transporte de mercancías y pasajeros por carretera– clave para nuestra economía que representa el 5% del PIB y da trabajo directo a más de 520.000 personas.
Una paradoja que se explica por una multiplicidad de factores como el estancamiento salarial, las actuales condiciones laborales (muchas horas fueras de casa, horarios especiales, falta de áreas de descanso seguras y confortables), falta de flexibilidad por la exigente normativa del sector o el escaso reconocimiento social de la profesión, pero al que se añade una compleja y costosa etapa formativa para acceder a la profesión.
El de la formación es otro de los puntos a tener en cuenta. Por un lado y así lo expresan desde diferentes actores del sector, el Gobierno debe eliminar barreras en la FP de los conductores profesionales para atraer talento al sector del transporte.
Por otro, y aquí os mostramos el siguiente vídeo deberíamos tratar la calidad de la formación y la de sus formadores. En él, nos subimos a la cabina de un camión y vemos al completo la primera clase práctica donde profesor y alumno interactúan de forma constante en cómo se deben llevar a cabo las decisiones en función del estado de la vía.
Poner en práctica los conocimientos adquiridos, incidir en los más importantes y sobre todo crear un buen ambiente de aprendizaje que nos permita dejar atrás los nervios del momento.
Cabe destacar que en España, el 95% del movimiento terrestre de mercancías y el 85% del de personas tiene lugar por carretera, gran parte de él en autobuses y autocares, por tanto, se trata de un sector fundamental para el desarrollo económico de nuestro país.
Otro punto destacable es que España lidera los datos del paro juvenil de la UE y la zona euro tras registrar en enero un 39,9% de desempleo entre los menores de 25 años y, paralelamente, nuestro país necesita unos 15.000 conductores profesionales para cubrir la demanda del sector en el próximo lustro.





