La mala climatología no parece que sea la causa de este accidente. Es más, el tiempo se adivina como excelente.
Más bien, un fallo mecánico o un despiste desencadena un accidente en una autopista sueca. Afortunadamente no hay que lamentar males mayores, aunque, eso sí, el susto que se debieron llevar estos transportistas escandinavos debió ser mayúsculo.



