Un Volvo atrapado en la nieve necesita la inestimable colaboración de un camión-grúa para salir de tan adversa situación.
La conducción se hace difícil y tan bucólico paisaje noruego se convierte en toda una trampa. La pericia del conductor al volante no acaba de solucionar el problema. Eso sí, sus reflejos le salvan en el último segundo. No te pierdas el final.



