A partir del próximo 1 de septiembre se liberalizarán las autopistas de peaje AP-7 desde Tarragona a La Jonquera y la AP-2 desde Zaragoza a El Vendrell (Tarragona) ambas utilizadas masivamente por los transportistas en dirección a la frontera francesa. Así lo ha confirmado el ministro Ábalos.
Organizaciones como la Federación Nacional de Asociaciones de Transportistas de España (FENADISMER) muestran su satisfacción por la respuesta dada este martes por el actual Ministro de Transportes, Jose Luis Ábalos, reiterando su compromiso nada más tomar posesión de su cargo en junio de 2018 de ir liberando los peajes de las autopistas una vez que se vayan agotando los contratos de concesión que ostentan las empresas explotadoras de las autopistas de peaje.
“En agosto de 2021 se dará paso a una nueva red viaria mucho más equitativa, más igualitaria, más justa entre usuarios y territorios” señaló Ábalos que añadió que “a los usuarios de estos 474 kilómetros de autopistas hay que añadir los otros que hemos liberado de Alicante a Tarragona, en Burgos o en Cádiz, pero son 474 kilómetros de autopistas, más de 13 millones de vehículos al año que van a dejar de pagar por lo que consumían 500 millones de euros cada año por su uso. Esto supondrá que los usuarios, en España, dejarán de pagar 850 millones de euros en sus desplazamientos por autopista”.
Sin embargo, el Ministro deja abierta la puerta a estudiar como deben financiarse en el futuro el mantenimiento y renovación de la red viaria española, aunque sin definir posición alguna al respecto: «A partir de ahí, claro que debemos tener un debate sobre cómo lo vamos a financiar. Es evidente; siempre lo digo. No quiero aventurar más porque, si no, enseguida se me endosa una posición que quiero compartir en todo caso; no la tengo y la quiero compartir. Es una reflexión que tendremos que hacer. El Govern de la Generalitat tiene una posición que ya me la ha hecho llegar. Creo que hay que alcanzar más consenso».
En este sentido, FENADISMER insiste en que la eliminación de los peajes de las autopistas aporta indudables ventajas para la mejora de la seguridad vial y la descongestión de la red viaria nacional, ya que permite una mejor redistribución de los tráficos tanto privados como profesionales entre las carreteras nacionales y las autopistas paralelas de peajes, basando la elección por una u otra vía por parte de los conductores no en criterios exclusivamente económicos como hasta ahora, sino en función de la distancia del trayecto a realizar o del destino del viaje.
Ello permite un importante trasvase de vehículos particulares que actualmente circulan por las carreteras nacionales a las autopistas de peaje por su mejor trazado y velocidad máxima permitida, lo que posibilita una utilización más racional de las carreteras nacionales por los vehículos de transporte que así las elijan en función del destino de la mercancía, al tener los camiones limitada técnicamente su velocidad a 90 kilómetros/hora.




