Hubo un elixir para cada sentido en el Mercado Nacional de Ganados de Torrelavega. Eso es lo que nos reservó un acontecimiento pensado para el disfrute de todo ser humano que orbite alrededor del planeta camionero en un lance como el del IX Truck Show Festival que el Club 5ª Rueda Cantabria organizó durante el fin de semana del 28 y 29 de abril.
¿Habrá encontrado cada cual su enclave en Cantabria? No lo sabemos, pero como el futuro, por más que nos empeñemos, no corre a más de sesenta segundos por minuto, lo mejor es dejarse cautivar por los presentes recién pasados. En el recinto ganadero de Torrelavega dicho presente se materializó en, según datos donados por la organización del evento, 230 camiones inscritos.
Camiones decorados, americanos, clásicos y tuneados ocuparon la primera línea de este nutrido grupo de camiones, entre los que no faltaron algunos parques vehiculares de grandes empresas y, por primera vez, un grupo de megatráiler con unidades de hasta 25 metros de largo. “Hemos querido volver a los orígenes de esta concentración –nos comenta Javier Mediavilla, uno de los organizadores de esta concentración–, apelando a la sencillez de una exposición cuya belleza habla por sí misma. Sin exhibiciones de motor, apostamos por potenciar la comida de hermandad y un desfile para el que descartamos las autovías y nos decantamos por vías de segundo orden, tal y como nos habían sugerido algunos participantes en ediciones anteriores”.
El desfile, como es habitual, se convirtió en uno de los momentos álgidos de la concentración. El agua, que firmó una generosa tregua, siempre de
agradecer en la primavera cántabra, empezó a caer a plomo en los momentos previos al desfile. Mediavilla, que junto con otros miembros del motero Metrópolis Cantabria Club dirigió el curso de la comitiva camionera, elogia el hecho de que ningún camión saliera de su itinerario, así como que el sonido del claxon y otros efectos acústicos especiales se ciñera a criterios razonables (lo razonable, a juicio de los camioneros protagonistas, es un concepto que cada uno adapta a sus principios), tal y como habían aconsejado las autoridades de Torrelavega, cuya máxima representación acudió a visitar el recinto ferial a primera hora de la mañana. La caravana fue espectacular, pero lo que no consiguió empapar el agua sí lo hizo en cierto sentido una Guardia Civil que iba solicitando en algún caso la documentación en pleno desfile, tras lo cual el convoy recuperó la marcha, con una luminaria a la que el agua caída del cielo le otorgaba un atractivo añadido.
Más que consolidado
Por el IX Truck Show Festival, que en esta ocasión dispuso tanto a los camiones como a las marcas expositoras en el exterior del Mercado de Ganados, se dejaron ver familias enteras y curiosos de toda condición, de naturaleza camionera y de otras naturalezas que nada tienen que ver con el oficio.
Ese es uno de los alicientes más notables de un evento de estas características, pues el profesional también agradece la admiración del público, llamémosle así, no entendido, que pide en absorto gesto al dueño de un americano que le deje escudriñar en su interior, o desenfunda raudo el móvil para registrar en su colección de fotos personales ese o aquel camión decorado que ni había imaginado que existía.
Entre los asistentes, como es de esperar, el que os escribe estas líneas se reencontró con esos primeros espadas que en una concentración camionera de nivel, como es esta, tienen siempre la alfombra asegurada: Txiqui, Manu Maza, Mariano López, Julián Viñas, Ismael y Ana, José Luis Iglesias, los Transmarfil, los Bodegotrans, Leo Llata, Somonte, Mario, los Alberto Pérez… y un largo etcétera que contemplo, cámara en mano, como antesala de ese Solo Camión Festival que en pocos días envolverá la atmósfera de Barcelona.
Los nueve miembros del Club 5ª Rueda Cantabria, muy bien auxiliados por una treintena de voluntarios, se encargaron de que el fin de semana transcurriera con la normalidad exigible a todo aquel que puede controlar lo que está en sus manos. Además de
la citada exposición de conjuntos de gran longitud en un rincón del recinto ferial, la tarde del sábado contó con una exhibición canina y otra de deporte rural cántabro, que conformaron un compacto perímetro humano en sus alrededores.
No obstante, fue el homenaje a nuestro Rogelio Cerezales, ese Rogelio nuestro, que tanto cuesta hacerse a la idea de que no vamos a volver a ver; lo que suscitó un mayor cúmulo de emociones, más o menos contenidas y, desde luego, siempre sinceras. Hay consensos que no entran en diretes de ninguna clase. Tal y como pudimos también ver en la concentración de Hoznayo, semanas atrás, la figura de Rogelio Cerezales emerge como uno de los corazones más entregados al camión restaurado, capaz de conectar lo más apacible del transporte y sus transportistas. En una pantalla gigante se proyectaron algunas imágenes del ponferradino, de esas que hacen que nada suene mejor que el silencio. En homenaje al eterno Rogelio, dos de sus cuatro hermanos recogieron una placa de parte del Club 5ª Rueda Cantabria.
Otros reconocimientos, que en esta ocasión despertaron agitaciones más alegres, fueron los otorgados por un jurado externo a la organización al gallego Javier Gómez, en la categoría de mejor decorado, cuyas segunda y tercera plaza recayeron en David Somonte y José Luis Gutiérrez. En el apartado de camiones americanos, los premiados, en orden de primero a tercero, fueron el andaluz Antonio Marfil, Alberto Pérez y Alberto Rolmar. Mario Galano fue el ganador en la categoría de mejor tuneado, flanqueado en segundo y tercer lugar por los hermanos Gregorio y Eduardo Sillero. Para el final dejamos una de las sensaciones de este certamen: el sabio Espinosa, ganador en la sección de clásicos y que, a sus 82 años, llegó a la concentración cántabra rodando con su propio Leyland Comet desde Castellón. Cristóbal y Transportes Duro, de una a otra punta de España (Cádiz y Galicia), fueron los plata y bronce de la categoría de restaurados.
Al estrépito sabatino siguió un domingo calmo de despedidas a discreción y hasta otras en intención. La próxima, imaginamos, vendrá para el Club 5ª Rueda con aires de décima.















