La Comisión Europea (CE) ha impuesto una multa récord de 2.930 millones de euros a los fabricantes de camiones por crear y participar durante catorce años (de 1997 a 2011) en un cártel a través del cual fijaban los precios de venta de los vehículos, como señala Bruselas por pactar un “baremo de precios en bruto”.
Los formantes de dicho cártel son Daimler, DAF, Iveco, Volvo/Renault y MAN, aunque este último no será sancionado ya que en fue la compañía que denunció ante las autoridades europeas de la existencia de dicha agrupación de empresas.
Asimismo, la Comisión señala que también acordaron los tiempos a la hora de introducir en el mercado nuevas tecnologías para mejorar las emisiones y que repercutieron en los clientes los costes de implantar en sus productos dichos sistemas para controlar las emisiones.
Por estos motivos, la CE multa a Daimler con 1.008.766.000 euros, la cantidad más importante. Por su parte, DAF deberá pagar 752.679.000 euros, Volvo/Renault 670.488.000 euros, mientras que Iveco 494.606.000 euros.
El Ejecutivo comunitario ha aceptado reducir en un 10% las multas e incluso ha perdonado la impuesta a MAN, por ser la empresa que confesó la existencia del pacto. Scania, por su parte, está siendo investigado aún.
Según indica la comisaria europea, Margrethe Vestager, esta actuación de los fabricantes de camiones ha provocado subidas en el coste de todos los bienes transportados, desde la comida hasta los muebles. Esto supone perjuicios evidentes y directos a las empresas transportistas como compradores de esos vehículos.
La multa es la más alta impuesta por Bruselas a un cártel. Hasta la fecha había sancionado en 2012 con 1.470 millones de euros a siete fabricantes de televisores.



