El Ministerio de Transportes ha formalizado la puesta en marcha de una mesa de diálogo permanente con las asociaciones del sector, después del ultimátum lanzado esta misma semana por el Comité Nacional de Transporte por Carretera (CNTC).
Este nuevo foro técnico, que contará con representantes de los Ministerios de Transportes, Economía y Hacienda. nace con la misión de abordar con urgencia la crisis de costes que atraviesa el transporte por carretera y garantizar la viabilidad económica de miles de empresas y autónomos, muy afectados por el encarecimiento del gasóleo tras el impacto de la guerra de Irán.
La primera reunión está prevista para el lunes 27 de marzo y tendrá como objetivo central negociar y perfilar el contenido de un nuevo Decreto ley de medidas específicas para el sector del transporte por carretera.
Como primer gesto hacia el sector, Transportes ya ha activado desde el viernes 27 una nota interpretativa clave sobre la revisión de precios del transporte.
En dicha nota, publicada en la web oficial del Ministerio, se aclara que, a la hora de actualizar los precios, los datos de referencia del gasóleo deberán tomarse siempre sin incluir impuestos, es decir, sin el Impuesto Especial de Hidrocarburos (IEH) ni el IVA, una vez aplicadas las rebajas aprobadas.
Además, el documento deja claro que en el cálculo de la revisión no se pueden descontar las bonificaciones de 20 céntimos por litro recogidas en el Real Decreto-ley 7/2026, blindando así el derecho de los transportistas frente a las prácticas de algunos cargadores e intermediarios.
En paralelo, el Ministerio ha procedido a modificar la calculadora oficial de variación del precio del combustible para que tenga en cuenta de forma automática el precio antes de impuestos. Este ajuste técnico busca evitar interpretaciones interesadas y facilitar que las empresas de transporte puedan aplicar correctamente las cláusulas de revisión del precio del servicio cuando sube el gasóleo.
La mesa técnica abordará ahora el paquete de propuestas remitidas por las asociaciones de transportistas, entre las que destacan tres bloques fundamentales.
En primer lugar, la puesta en marcha de ayudas directas urgentes mediante una partida económica específica que compense los sobrecostes soportados por las empresas desde el inicio de la crisis hasta la entrada en vigor del nuevo Decreto ley de medidas anticrisis.
En segundo lugar, las organizaciones reclaman una nueva fórmula de indexación del precio del transporte que refleje de manera automática y constante la evolución del coste del combustible, evitando así la necesidad de revisiones posteriores y reduciendo la conflictividad con los clientes.
Y, en tercer lugar, plantean la creación de un régimen sancionador efectivo, que elimine el llamado “pacto en contrario” en el desglose de las facturas y establezca sanciones proporcionales, con agravantes en caso de reincidencia, para quienes no apliquen de forma correcta el ajuste por combustible.
Con la activación de estas primeras herramientas —la nota interpretativa, la actualización de la calculadora oficial y la convocatoria de la mesa técnica—, el sector del transporte por carretera queda ahora pendiente de que el diálogo se traduzca en acuerdos estructurales.
La previsión es que estos compromisos se articulen y aprueben de forma inmediata mediante un nuevo Decreto ley que refuerce la protección del transportista y le permita trasladar a sus tarifas el brutal incremento de los costes energéticos.





