El Comité Nacional del Transporte por Carretera (CNTC) ha emitido un ultimátum contundente al Gobierno tras analizar en reunión de urgencia el Plan Integral de Respuesta al conflicto en Irán, advirtiendo que las medidas adoptadas, aunque positivas en apariencia para la sociedad general, resultan insuficientes e incluso agravantes para un sector al límite.
Ello está provocando sobrecostes de 600 euros semanales por camión y 450 millones para el conjunto, asumidos íntegramente por transportistas ante la falta de mecanismos de traslados inmediatos.
Ayudas insuficientes y riesgos para el transportista
Aunque la bonificación de 20 céntimos por litro de gasóleo parece favorable a priori, en la práctica se reduce a 15 céntimos al descontar los 5 del gasóleo profesional, sin garantía de que se traslade íntegramente al transportista ni quede exenta de indexación del combustible o reducción IVA.
Esto podría forzar bajadas de tarifas en plena escalada de costes y generar márgenes negativos aún peores, según denuncia el CNTC, que insiste en mantener estructuralmente el gasóleo profesional e implantar una cláusula de indexación flexible con revisiones diarias o semanales para ajustar el peso del combustible en costes reales.
El Comité critica también las limitaciones del régimen de minimis, que impiden ayudas proporcionales a grandes empresas, y exige compensación directa por pérdidas acumuladas desde el conflicto, recordando que la Ley de la Cadena de Transporte de 2022 prohíbe operar por debajo de costes.
Además, llaman a cargadores a aplicar correctamente la cláusula gasóleo y al Gobierno a sancionar a petroleras por subidas inmediatas del precio y retrasos en bajadas.
Ultimátum claro: reunión urgente o movilizaciones masivas
El CNTC, profundamente decepcionado por la distancia entre lo pactado la semana pasada con el ministro de Transporte y las medidas reales, demanda reunión inmediata con los ministros de Transporte, Economía y Hacienda para un segundo paquete que corrija deficiencias y garantice viabilidad, bajo amenaza de que, sin rectificación antes del 27 de marzo, se comprometa la cadena logística con interrupciones en suministro de bienes esenciales y posibles protestas masivas de autónomos y empresas.
«Si las empresas paran, se para el país», resume Javier Arnedo, presidente del CNTC, subrayando que el transporte por carretera, pilar de la economía española, no puede seguir funcionando a pérdidas en un mercado desequilibrado donde fluctuaciones energéticas recaen solo en transportistas



