La Dirección General de Tráfico ha anunciado con escaso plazo previo una prohibición generalizada de circulación de camiones en más de 3.000 kilómetros de la red viaria principal.
La medida, que afecta a un total de 30 autovías y carreteras nacionales en el centro y norte peninsular, ha generado reacciones inmediatas de las principales federaciones de transportistas del país.
Según la declaración conjunta de FENADISMER, FETRANSA y FEINTRA, la prohibición se ha implementado con apenas unas pocas horas de aviso, impidiendo a los transportistas planificar adecuadamente sus desplazamientos o redirigir sus operaciones.
Las federaciones subrayan que la DGT ha establecido únicamente el inicio de la restricción, sin especificar cuándo finalizará, dejando a los conductores con absoluta incertidumbre sobre la duración del bloqueo.
«Esto condena a miles de trabajadores del transporte a permanecer lejos de sus hogares, atrapados en medio de ningún sitio sin poder anticipar el problema», señalan desde las organizaciones del sector.
Una característica notable de esta medida es que la DGT ha abandonado la práctica habitual de realizar «embolsamientos» de camio
nes, una estrategia que permite contener temporalmente el tráfico de vehículos pesados en zonas seguras mientras persisten las condiciones meteorológicas adversas, finalizando la restricción cuando desaparecen tales circunstancias. La prohibición total representa un cambio de enfoque que ha sorprendido al sector.
Impacto en un sector crítico
Las federaciones hacen hincapié en que más del 90% de las mercancías consumidas en España se trasladan por carretera. Con una prohibición de tal envergadura, el abastecimiento de productos de primera necesidad y el flujo de toda la cadena de suministro nacional se ven afectados significativamente.
Esta situación llega en un momento particularmente sensible para el transporte por carretera, que en las últimas semanas ha sufrido bloqueos y movilizaciones de otros sectores.
Las organizaciones transportistas cuestionan la justificación de una medida tan amplia, especialmente porque fue decretada antes de que las nevadas anunciadas se hubieran ni siquiera iniciado. Este detalle refuerza su argumento sobre la falta de proporcionalidad y la aparente falta de criterio técnico en la decisión.
Además, advierten que si, como ha sucedido en ocasiones anteriores, las carreteras terminan vacías sin impedimentos reales al tráfico, el sector no dudará en solicitar que se asuman responsabilidades por el daño económico causado a empresas y trabajadores.
Aunque la Dirección General de Tráfico ha insistido públicamente en la importancia de que conductores se informaran del estado de las vías antes de desplazarse, la realidad es que las restricciones de circulación, especialmente sin aviso previo, limitan significativamente las opciones operativas del sector.
¿Qué deben hacer los transportistas ahora?
Si te encuentras operando en zonas afectadas, es fundamental:
- Consultar el estado actualizado de la red viaria en la web de la DGT y en la app de Tráfico antes de cualquier desplazamiento
- Verificar qué vías exactas están restringidas en tu ruta habitual
- Comunicarte con tu cliente o empresa logística para reprogramar entregas si es necesario
- Documentar cualquier daño operativo derivado de la restricción para futuras reclamaciones
Esta situación refleja una tensión más amplia sobre cómo gestionar la seguridad vial en condiciones meteorológicas extremas sin paralizar completamente la actividad económica.
Mientras que la DGT prioriza la seguridad de la circulación, el sector transportista reclama soluciones más equilibradas que no castiguen desproporcionadamente a un sector esencial para la economía española.
Las próximas horas serán decisivas para ver si las nevadas justifican finalmente la medida o si, como temen desde las federaciones, el sector quedará innecesariamente paralizado.



