En el año en el que el Rally Dakar celebra sus cuarenta años, diez de ellos en territorio sudamericano, la Africa Eco Race, una carrera paralela, celebra con esta edición diez años de vida, intentando recuperar las esencias de la prueba que se disputaba en territorio africano, precisamente corriendo por suelo marroquí, mauritano y senegalés. De esta forma intenta recuperar en muchos tramos pistas originales del antiguo Rally Dakar.
Así, una tropa compuesta por una docena de camiones tomaron la salida en Mónaco. La partida real daba su pistoletazo en Nador (Marruecos), pasaba por Mauritania y concluía en Dakar.
Más de 6.000 kilómetros que han alzado a lo más alto de la clasificación al holandés Gerard de Rooy al volante de su Iveco Powerstar 4×4, que compartía cabina con el español Moi Torrellardona, que hacía las veces de navegador. Así, el hijo del mítico Jan de Rooy, leyenda por estos lares, ha decidido participar en esta carrera que el año pasado ganó el Kamaz de Andrey Karginov.
Los rusos del Kamaz han puesto todas sus energías en participar e intentar ganar el Dakar sudamericano, por
lo que no han participado en esta Africa Eco Race.
De este modo, De Rooy ha vencido en una prueba que en la categoría de camiones no ha tenido rival. De hecho, el segundo camión en la clasificación ha sido el Tatra del checo Tomas Tomecek a más de cinco horas. Así, el Iveco de Gerard concluyó en la cuarta posición de la general, donde los camiones estaban incluidos junto con los turismos. El vencedor fue el francés Mathieu Serradori, con un LCR30. El podio de camiones lo completó el DAF de Johannes Van de Laar.








