El camino hacia la electromovilidad no tiene retorno, y para ello Volvo reúne a clientes y concesionarios para que prueben su completa gama 100 % eléctrica, así como para explicarles sus soluciones de mantenimiento y financiación.
En los últimos meses venimos hablando mucho de la electromovilidad. De los modelos que ya están circulando, de los que están por llegar, de las distintas opciones de recarga, de la financiación. Hay diferentes velocidades en esto de realizar la transición hacia los camiones eléctricos y la de Volvo Trucks va viento en popa.
Y así lo ha demostrado en el circuito madrileño del Jarama, donde ha reunido a más de 300 personas entre clientes, carroceros, concesionarios, para que pudieran ver y conducir todos los vehículos de su gama 100 % eléctrica, así como conocer todas las soluciones de acompañamiento y asesoramiento con las que cuenta el fabricante escandinavo.

Divididos en tres estaciones distintas (estación de conducción, soluciones sostenibles y hacia las cero emisiones), los asistentes pudieron combinar la teoría y la práctica de un cambio que, como bien decía Giovanni Bruno, el director general de Volvo Trucks España, “va a ocurrir sí o sí”.
Por este motivo, y como apuntaba Bruno, para Volvo “es un privilegio ser la primera marca del mercado en tener una gama completamente eléctrica, como muestra de nuestro liderazgo en innovación y tecnología”.
Cabe recordar que Volvo presentó sus primeros camiones eléctricos ya en 2019 con los FE y FL para labores de distribución urbana y recogida de residuos. Y desde el pasado septiembre ya tiene en producción en serie los pesados de 44 toneladas, Volvo FH, FM y FMX, cubriendo también el abanico del transporte regional y el de trabajos de construcción.

Así cubren una oferta de entre las 16 y las 44 toneladas, que como apunta Nuria Álvarez, la responsable de electromovilidad de la marca, “son capaces de realizar más del 50 % de las operaciones de transporte que existen.
Asimismo, es importante destacar la importancia de los actores públicos, así como las empresas energéticas para el desarrollo de las infraestructuras. También, la relevancia de ir de la mano con las empresas de transportes”.
En este sentido, todos los camiones eléctricos llevarán aparejado un contrato Gold, que incluye, para una mayor tranquilidad de los clientes, todas las tareas de mantenimiento preventivo y las reparaciones del camión. Así, con la monitorización de los componentes, la marca se puede adelantar a posibles paralizaciones del vehículo.

Tranquilidad máxima a la que se viene a sumar la cobertura de las baterías. Aquí está garantizado la reparación y reemplazo en caso necesario, además de asegurar un nivel utilizable de energía mínimo.
Aprovechar las ayudas
Dentro de esta exhaustiva estrategia de electromovilidad de Volvo falta hablar de dos pilares básicos, el de la formación de los conductores y el de la tramitación de las ayudas.
En este último caso, a través de Volvo Finantial Services se encargan de toda la gestión. Y aunque tarde en llegar, ya desde la primera cuota aplican financieramente la subvención. Los plazos pueden abarcar de los 36 a los 84 meses e incluye un seguro a todo riesgo con una tarifa especial. En este proceso de financiación se pueden incluir las estaciones de recarga.
Sobre la cuantía de las ayudas en estos momentos, los autónomos y pequeñas empresas pueden recibir hasta 190.000 euros, las de mediano tamaño hasta los 160.000 euros, mientras que las grandes empresas se sitúan en los 130.000 euros.
Por último y siempre aprovechando al máximo la tecnología y la conectividad de las distintas herramientas digitales con las que cuenta la marca sueca, el chófer recibirá previamente una completa ayuda y asesoramiento para que realice una conducción lo más adecuada posible con la clara intención de ser más eficientes.







