El buen gusto, en sus más altos estándares, fue seña de identidad que se hizo muy reconocible en el Circuit Ricardo Tormo.
Un plan camionero da por completo en la diana cuando sabe convocar a toda la familia, algo comprobable a simple vista por la cantidad de niños que aglutine.






Lo profesional se torna así informal, y nuestra tan seria herramienta de trabajo, el camión, se convierte en un sencillo transmisor de deleites para los sentidos, a través del cual amistades y familia se regalan mercedes mutuas.











En Cheste hicieron coincidir su disfrute como propietarios, con nuestro goce como aficionados, los camiones de Francisco Rico, Manuel Barra, Mario Mateos, Pedro Álvarez, Maikel Cazorla, Adrián Casado, José Miguel González, Alexandre Cano, Rubén Vargas, Francisco Salazar, David Rosado, José Luis Garrucho, Eric Tor, José Antonio Moya, Daniel Aparicio, Carlos Hernández, Diego Gregorio, Máximo López, José Quintanilla, Ángel Cortijo, David Frías, Sergio Navas, Prisco del Hierro, Rafael Rincones, Rubén Quijano, Francisco Navarro, Héctor Ruiz, Nacho Quintanilla y Antonio Cañada.

Pero envolverse de tal caudal de calor profesional y humano requiere de alguien que lo canalice, y en ese sentido es crucial el entendimiento entre Toni Cañada “Er Nene” y Beatriz Sainz, como responsables de que todo ruede, ya que esta no es una concentración al uso de otras en España, donde raramente las plazas son limitadas y hasta última hora uno puede pensarse si irá o no.
“Los gerentes del circuito de Cheste y el Valencia NASCAR Fest son muy estrictos con el espacio del que disponemos – afirma Cañada, profesional del transporte de escuela clásica -, y a ello nos tenemos que ceñir. No obstante, los protagonistas se han ido de Cheste contentos, así que yo, súper satisfecho del resultado final”.








“Una carrera de camiones no es lo mismo sin su oportuna reunión de decorados y americanos – explica Bea, corresponsable del evento y madre de los pilotos Josy y Jorge -. El nivel, sobre todo en lo concerniente a camiones de estilo holandés, fue sensacional”.



