Con motivo del 8M, el Observatorio de Movilidad de Midas alerta de que el 75% de las conductoras españolas afirma sufrir algún tipo de gesto o comentario discriminatorio al volante, a pesar de que los datos de siniestralidad de la DGT muestran que los hombres concentran un mayor porcentaje de accidentes graves y víctimas en carretera.
Cada día, miles de mujeres conducen para ir al trabajo, llevar a sus hijos al colegio o por motivos profesionales, y lo hacen con seguridad y competencia, pero todavía con el ruido de fondo de estereotipos que no terminan de desaparecer.
La encuesta señala que más del 75% de las mujeres al volante afirma recibir con frecuencia miradas, insultos, bocinazos o comentarios despectivos, mientras que solo un 9,5% asegura no haber vivido nunca estas situaciones. Además, un 36% reconoce haber sido objeto de bromas sobre su forma de conducir por parte de su entorno, y para un 35,4% estos comentarios han afectado a su autoestima o a su seguridad al volante.
Uno de los estigmas más extendidos tiene que ver con el estrés al volante: más del 15% de la población considera que las mujeres se estresan más conduciendo y lo atribuye a la sobrecarga de responsabilidades familiares o a un carácter “más nervioso”.
Sin embargo, las estadísticas de la DGT muestran que los hombres acumulan un porcentaje significativamente mayor de accidentes con víctimas e infracciones graves, por lo que la idea de que las mujeres conducen peor o con más riesgo no tiene respaldo en los datos.
Los prejuicios también se dejan notar en el sector de la automoción. El 61,2% de las mujeres encuestadas afirma haber percibido algún tipo de discriminación en su relación con el vehículo y los servicios asociados: el 31,5% declara haber sufrido trato paternalista o condescendiente en talleres; el 24,8% percibe un trato diferente al contratar seguros, financiaciones u otros servicios; y el 22,8% ha vivido situaciones incómodas en concesionarios, donde a menudo la comunicación se dirige al acompañante masculino, incluso cuando es la mujer quien toma la decisión de compra.
En autoescuelas, un 16,4% dice haberse sentido cuestionada durante su formación, a pesar de que las tasas de aprobado teórico son prácticamente iguales entre hombres y mujeres y las diferencias en el examen práctico son mínimas.
Otro de los puntos críticos del estudio es la idea del supuesto “coche femenino”. El 58% de los españoles cree que deberían diseñarse vehículos específicos para mujeres y, entre quienes sostienen esta opinión, el 76,7% la justifica porque consideran que ellas conducen “con más miedo”, mientras que el 85,3% apela a la necesidad de que ganen en seguridad y confort.
Cuando se les pregunta por las características de ese hipotético vehículo, emergen tópicos como mayores protecciones antiarañazos, diseño más ligero y fácil de manejar, colores y materiales más “sutiles”, más espacio para sillitas de bebé o una guantera más amplia para guardar maquillaje.
Pese a todo, el informe también apunta señales de avance hacia la igualdad al volante. Cerca de la mitad de las conductoras (47,5%) afirma sentirse igual de valorada que los hombres en su entorno, y más de la mitad declara ignorar los comentarios negativos y confiar plenamente en sus capacidades de conducción.
“Los datos muestran que el camino hacia la igualdad en el sector de la automoción continúa avanzando”, subraya Jocelyne Bravo, Marketing and Communications Lead de Midas España, quien reivindica la necesidad de seguir visibilizando estas realidades desde la campaña #EllasConducen.
En esta edición, la iniciativa cuenta con la piloto Cristina Gutiérrez Herrero como nueva embajadora, poniendo rostro a las mujeres que día a día rompen barreras en el mundo del motor.
“La igualdad en la automoción también se construye con referentes y visibilidad. Es importante demostrar que las mujeres tienen el mismo nivel de talento, preparación y pasión por el motor”, destaca Gutiérrez.






