Las crecientes tensiones en Oriente Medio están alterando rutas aéreas clave entre Asia y Europa, forzando desvíos y alargando tiempos de tránsito en avisón para cargas sensibles y de alto valor.
De esta forma, empresas buscan alternativas predecibles, y el transporte por carretera de larga distancia China-Europa gana enteros como opción intermedia entre avión y ferrocarril.
«Las disrupciones aéreas obligan a reevaluar opciones; el transporte por carretera ofrece velocidad y predictibilidad», declara Beata Užienė, Head of Intercontinental Solutions en Girteka. Este corredor vía Asia Central (mejoras en Kazajistán) conecta centros manufactureros chinos (Shenzhen, Shanghai, Beijing, Qingdao, Chengdu) con Europa (Alemania, Francia, Benelux, Italia, España, Reino Unido y Polonia).
Se extiende también a Vietnam y Camboya, uniendo Sudeste Asiático con la Unión Europea. Ventajas: 14-18 días, flexibilidad (misma unidad de transporte) y menor volatilidad que avión o tren.
«La incertidumbre aérea redescubre el valor del transporte terrestre Asia-Europa; urge flexibilidad multimodal», añade Užienė.
Comparativa modos transporte China-Europa
| Modo | Tiempo tránsito (días) | Flexibilidad | Uso típico |
|---|---|---|---|
| Avión | 1-3 | Alta | Cargas muy sensibles |
| Carretera | 14-18 | Muy alta | Cargas sensibles |
| Tren | 15-20 | Media | Volumen medio |
| Barco | 30-45 | Baja | Bajo coste, volumen |



