SNAP ha lanzado una alerta sobre el impacto del calor extremo en el transporte por carretera y ha pedido a las flotas que refuercen su preparación de cara al verano.
La compañía recuerda que las altas temperaturas pueden aumentar la fatiga de los conductores, acelerar el desgaste de componentes y generar más averías, retrasos e interrupciones operativas.
La advertencia llega en un contexto en el que Europa registra olas de calor más frecuentes y en el que el transporte de mercancías soporta una gran presión logística.
SNAP señala que el calor no solo afecta a los conductores, sino también a neumáticos, motores, baterías e infraestructuras viarias, con el consiguiente riesgo de inmovilizaciones y aumento de costes.
Por ello, la empresa recomienda adoptar un enfoque proactivo con revisiones de vehículos, control de presión de neumáticos, inspección de sistemas de refrigeración, acceso a agua potable para los conductores y una planificación de rutas que tenga en cuenta el tráfico y las alertas meteorológicas. También insiste en la importancia de contar con ubicaciones seguras para el descanso
SNAP añade que la tecnología puede ayudar a minimizar retrasos, especialmente a través de soluciones de pago digital que facilitan el acceso a combustible, estacionamiento y servicios esenciales para vehículos.
La compañía subraya que combinar mantenimiento preventivo, bienestar del conductor y herramientas digitales es clave para mantener la eficiencia durante los meses más duros del verano.



