El pasado 7 de octubre, los sindicatos CCOO y UGT convocaron hasta siete días de huelga general en el transporte por carretera con el fin de obtener respuesta por parte del Gobierno y la patronal del sector para establecer coeficientes reductores por penosidad y peligrosidad para lograr la jubilación anticipada.
El primero de esos días de paro será el próximo 28 de octubre. Pues bien, los sindicatos convocantes se verán las caras por primera vez con la patronal del transporte de mercancías el 21 de octubre en el Servicio de Mediación (SIMA). Unos días antes, el 18 lo harán con la patronal de las ambulancias, viajeros y autobuses urbanos.
Será una primera toma de contacto, donde esperemos se puedan acercar posturas que pueden evitar esta huelga y así conseguir los propósitos que contribuyan a dignificar la profesión.
CCOO y UGT exigen el reconocimiento patronal de la penosidad y peligrosidad de la profesión y la inmediata aplicación por ley de coeficientes reductores a la edad de jubilación para los conductores y conductoras profesionales. «No se puede consentir que personas con 67 años estén trasladando personas y mercancías. La edad supone un factor de riesgo en la accidentalidad en carretera».
De hecho y según expuso Francisco José Vegas, secretario general de Carretera y Logística de CCOO «el ejercicio de la profesión causa una media de 120 personas fallecidas al año, todas ellas disfrazadas como accidentes de tráfico. Dos tercios de esas personas eran mayores de 55 años. El factor edad es determinante en la conducción, por lo que pretendemos poner fin a estos fallecimientos en el puesto de trabajo».
Las dos organizaciones demandan asimismo que se contemple por convenio una jubilación parcial con contrato de relevo, voluntaria para la persona conductora que pueda acumular de forma continuada el porcentaje de horas que tiene que trabajar y que, en su lugar, entre una persona joven. Esta sería una solución provisional hasta que se fueran acumulando coeficientes reductores.



